A través de un comunicado público difundido este 1 de septiembre de 2026, la Familia Kim, socia fundadora y responsable de la firma K & K Shopping’s S.A. —administradora del emblemático Shopping París —, rechazó categóricamente las recientes medidas promovidas en su contra por la Familia Kao/Wang y expuso graves inconsistencias en el manejo de fondos por parte de dicho grupo accionario.

Según el pronunciamiento, la Familia Kim asumió de manera exclusiva la gestión, operación y desarrollo integral del centro comercial desde la constitución de la sociedad en febrero de 2009. Durante estos años de trabajo, afirman que la Familia Kao/Wang no participó en la construcción, no asumió riesgos operativos ni financieros y desalentó las inversiones iniciales por desconfianza en el proyecto, limitándose a percibir las utilidades generadas tras el rotundo éxito del emprendimiento.
La tensión entre los socios se intensificó al detectarse que las Sras. Susana (Wang Hsiao Mua) y Rosana Ming Kao habrían comercializado y alquilado espacios del shopping a terceros de forma no autorizada, acreditando dichos montos directamente en sus cuentas bancarias personales en lugar de depositarlos en las arcas de la sociedad.
Asimismo, el desencuentro societario cobró mayor magnitud tras la venta del Edificio Bonita Kim. Conforme a lo expresado en la nota, la distribución de ganancias se realizó en estricta proporción a las acciones de cada familia conforme a la legislación vigente; sin embargo, la Familia Kao/Wang rechazó el reparto proporcional e inició reclamos que la parte fundadora califica de infundados.
En relación con la reestructuración accionaria, la Familia Kim aclaró que el ajuste responde a nuevos aportes de capital e inversiones integradas exclusivamente por su grupo familiar. Este proceso, según remarcan, contó con la debida aprobación en Asambleas Ordinaria y Extraordinaria, cumpliendo rigurosamente con los estatutos, las publicaciones de ley y la venia formal de la Abogacía del Tesoro.
Finalmente, los fundadores lamentaron la instrumentalización del fuero penal en desacuerdos de índole estrictamente comercial y corporativa, acusando a sus contrapartes de buscar beneficios indebidos mediante maniobras cuestionables, al tiempo que reafirmaron su compromiso con la transparencia e institucionalidad en la gestión de K & K Shopping’s S.A.



