El original discurso de Euclides que influyó en la gente

0

Todo hace presumir que el discurso del ministro Euclides Acevedo al comienzo de la cuarentena – para que la gente quede en sus casas – fue de alta efectividad.

Su campechano estilo pero también repujado con notable barniz intelectual, al dirigirse a la gente, además de ser aprobado, fue respetado por lo que hoy, ante los periodistas, dijo que admiraba la reacción positiva de la gente ante la amenaza del virus.

Pero al César lo que es del César, la efectividad acaso no se haya dado con tan alta y alentadora aprobación si el discurso desde el Ejecutivo fuera el acartonado sin el acriollado recurso que el castellano paraguayo tiene bajo la manga: el jopara, el guaraní sugerente, vulgar y hasta descarado que remangó desde las cámara a todo el país.

Micrófonos prestos para captar las infaltables perlas en las alocuciones del ministro.

Así se dirigía, por ejemplo, a la ciudadanía:

“¿Ikatu pio che rendumi? ¿Ikatu ejapysakami sapy’aite? Ajepy’apy hina” (¿Me pueden escuchar un rato? ¿Me pueden atender unos minutos? Estoy un poco preocupado).

“Amó hapope, lo mitäko ndo kyhyyei guasu policía güi, pero fiscalgüi okykyye”, (en principio, la gente no tempe tanto al policía como al fiscal).

“Si quieren emborracharse, emborráchense en sus casas y no en la calle”.

-Ma´eraiko nde rymba jagua entero pe reguarahata la superpe” (para qué lleva hasta al perro al supermercado).

-“Hay gente disciplinada que se queda en su casa y que se indigna porque hay dos o tres gente tolonga que están molestando y encima de eso se están emborrachando”.

-Maraiko perogüenohe pende membykuerape pembo pasea callere” (¿para qué exponen hasta a sus hijos en la vía pública?).

Sin ninguna duda, su mensaje, expuesto en la misma nota del castellano jopará utilizado por el vecino barrial, llegó fuerte y claro a toda la ciudadanía. Se conocía la magistral retórica con que Euclides Acevedo se expresa y ese recurso aplicado para respetar la cuarentena obligatoria rindió su frutos, es de reconocer, con lo que ganó la ciudadanía.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here