Lo que habría opinado don Julio Amarilla Fretes de la brangus

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Paraguay tiene al mejor toro brangus del mundo, se llama Arasunú y es propiedad de Agro Ganadera Pukavy. Fue electo como tal el 12 de diciembre de 2019 por la firma Champion of the World Genetic & Marketing, plataforma líder mundial en carne vacuna. Si el legendario rematador de ganado Julio Amarilla Fretes opinara sobre la raza brangus en nuestro país, ¿cuál hubiera sido su reflexión? Inspirado por la imaginación aquí ensayamos lo que pudo haber respondido.

Símbolo no solo de los remates ganaderos sino de toda una época de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), don Julio Amarilla Fretes instaló un pensamiento sano y útil que se prolongó en el tiempo y que hoy, como mañana tal vez, retumba armonioso, afinado, grato.

Don Julio Amarilla Fretes, un rematador de leyenda, quizás el que más sabía de ganado en su tiempo.

¿Qué hubiera opinado Amarilla Frentes de los ejemplares brangus, sobre todo teniendo al mejor toro de la raza en el mundo, si estuviera hoy entre nosotros? Con las antiguas crónicas del periodismo asunceno en manos procuramos actualizar sus reflexiones y sentencias y que sirvan de incentivo a los nuevos criadores para seguir la marcha hacia el éxito.

Por debajo de su casquillo blanco de algodón, sus anteojos oscuros y su sonrisa siempre amplia y franca se apreciaba al hombre. Jovial y buen amigo así fue en las oficinas de la ARP, en  Chile y Estrella y, luego, sobre la calle Antequera de la capital, en las estancias o en su merecido y bien ganado emplazamiento: El reducido ruedo de remates dentro del predio de la Rural y que hoy ya no existe.

Don Julio era un hombre sabio, versado en los enigmas ganaderos, partícipe de las exposiciones de la ARP desde los días aquellos del Jardín Botánico hasta 1979, año de su fallecimiento, en el campo de exposiciones de Roque Alonso.

Vivió tiempos en que la ganadería paraguaya comenzaba a mejorar sus características, de cuando se dieron las incorporaciones de razas cebuínas, así como la Santa Gertrudis, Chianina, Hereford, etc., y de cuando las premiaciones se realizaban en los salones del Club Centenario.

Conocía los disgustos como las alegrías de los jóvenes y veteranos ganaderos como Juan Carlos Pereira, Pelón Llano, José Pappalardo, Mustafá Esgaib, Fernando Zavala, Juan Romero, “Tatán” Uruarte, Francisco Brusquetti, Federico Abente, Luis Fernández y tantos otros lapachos imperiales de la ganadería paraguaya.

Tiempos de graderías repletas de hombres, mujeres y niños, todos amigos ganaderos, mientras don Julio, el del flat cap blanco y gafas oscuras (el sol le daba de frente) y el martillo en la mano derecha hacía de aquellas tardes domingueras la fiesta de los estancieros paraguayos y extranjeros presentes en el concurrido, evocador y austero rincón de subastas.

“Tatán, no te pido más que … por este torazo que pongo aquí para mostrarte”, “ … no permitas perder esta oportunidad”, “¡vendido!, adjudicado a Francisco Brusquetti”, charlaba y vendía al público asistente en las gradas de madera en aquellas repetidas tarde memorables de remates, ocasiones en la que se regocijaba, mientras cerraba interesantes negocios entre sus amigos ganaderos. Todo,  en el marco de ocurrentes y simpáticas intervenciones generadas por él y el público.

Los periodistas encargados de informar sobre los tradicionales remates de la exposición del kilómetro 13, Transchaco, gustaban participar hasta el cierre del evento por la simpatía con que don Julio lo conducía.

Heredó la tarea de subastar ganado de aquel ganadero italiano Miguel Masi (1872-1951) y adoptó como secretario al no menos legendario Carlos María “Pico” Angulo Gastón que tras el fallecimiento del maestro siguió tomando precios en las ferias ganaderas más importantes del país.

¿Qué hubiese opinado si estuviera hoy entre nosotros en cuerpo y alma y observara la raza brangus?

Quizás hubiera sido el hombre más feliz de la Tierra, al notar tantos logros no solo en la calidad de la raza sino, especialmente, en sus conquistas del mercado internacional, como reproductores, carne, semen y embriones.

Plantel de bovinos de la raza brangus en una estancia paraguaya.

Los sepiados ejemplares del periódico, protegidos celosamente en la Hemeroteca “Alfredo Seiferheld”, nos permiten volver a las declaraciones periodísticas de don Julio. Página 2 del Suplemento Rural del diario Abc Color, 15 de junio de 1977: “Las exposiciones representan el espíritu de empresa de los productores que no se han amilanado para seguir en el esfuerzo de desarrollar  su tarea pecuaria a pesar de los males de los últimos años”.

Quizás si hoy se le preguntara sobre cómo ir mejorando y aumentando el hato de la raza brangus hubiera respondido como ayer:

“ No se consigue aumentar el volumen de un plantel ganadero como puede producirse el aumento de hectáreas de cultivo de algodón o de soja de un año a otro.  Si este fenómeno cuantitativo no puede desarrollarse a la voluntad y deseo del productor, así también en el orden cualitativo, sus limitaciones son similares. No es posible mejorar el rodeo sino a través de lentos procesos que van desde la infraestructura de los establecimientos, la sanidad de los animales, la educación del personal, la elección adecuada del tipo de ganado que conviene a la explotación, etc”.

Y agregaría como 40 años atrás para el diario mencionado:

“Aún habiéndose incorporado en estos últimos años, la tecnología, que indudablemente ha contribuido en forma positiva para el progreso obtenido, sus proyecciones beneficiosas requieren, para traducirse progresivamente, lustros de trabajo y costosas inversiones”.

Como en 1977 para el matutino referido, hoy diría igual; que las exposiciones realizadas por la Asociación Rural del Paraguay en su campo de exposiciones son importantes, útiles y oportunos y que le hubiera gustado que este evento haya comenzado muchos años antes que 1949 en el Jardín Botánico, sino varias décadas atrás de modo a igualar el esfuerzo realizado en este sentido por la Sociedad Rural Argentina que realiza exposiciones anuales desde hacía más de un siglo.

¿Admiración del otrora recordado gerente de la Rural hacia el ejemplar brangus?, no nos quepan dudas.  Siempre sereno y justo en el uso de los adjetivos, don Julio hubiera exclamado que estamos ante uno de los grandes logros pecuarios del Paraguay, la producción de brangus, una excelente raza.

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