El recurso de las “fuentes confiables” de Benjamín Fernández

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En el periodismo manejamos dos conceptos sobre lo que significa “fuente confiable”: 1)- Que, efectivamente, es confiable y; 2)- que es irresponsable.

El concepto, confiable, también surge en alianza con, en y para el bien y la verdad entre el periodista y la fuente. El irresponsable, en contrapartida, contra el bien y la verdad.

Una información presentada de este modo nos lleva hacia la media verdad, será verdad entera cuando se confirme que efectivamente es así. Pero una media  verdad también es una media mentira. Es cuando el periodismo carga con toda la responsabilidad ante la opinión pública y los administradores de la justicia.

La media verdad, en puridad, sigue siendo mentira, engaño, calumnia. La verdad es incuestionable, carece de sombras, es esencia pura y, sobre todo, de una sola pieza. Es, pues, cuando el periodista decide, en base a su sano entender, dejar pasar si la fuente se resiste a poner la cara en base a la verdad con que contaría. Es cuando usamos el olfato periodístico, la intuición profesional y, en especial, el sentido común.

Se dice “es” cuando el periodista tiene la verdad en sus manos; se dice “sería” cuando no se tiene la certeza de dicha información. Se usa el recurso – sería –  también cuando se intenta aplicar un susto a determinadas personas, dar una advertencia, un correr con la vaina.

En el caso del diario dirigido por Benjamín Fernández, ¿un cronista del medio hizo de plantón en la antesala  del Comandante de Policía hasta que este le atienda y responda la pregunta que, como norma profesional, debe hacer al principal responsable de la institución? Porque ante tamaña acusación no es suficiente añadir a la crónica “llamamos al comandante y su teléfono daba apagado” o “no contestaba la llamada”.

Es famoso en las redacciones de los diarios el recurso de que “la fuente prefiere el anonimato para evitar represalias”, y que si es verdad que se la chupe el periodista o el periódico o; por el contrario, la misma excusa inventada, llamemos a las cosas por su nombre, de pura irresponsabilidad tanto del periodista como del dueño del medio.

Hay una frase que se enseña a los aspirantes de periodista: No es periodista de fiar aquel que su servicio no pueda defender como caballero.

Tan manoseada está por los irresponsables de la comunicación que la muletilla “según fuentes confiables” ya  no  llega a convence, carece de credibilidad y, por tanto, mejor sería que Benjamín Fernández vuelva a repasar las lecciones sobre cómo debe ser un periodismo responsable y actuar en consecuencia. Ganará él, su medio y el público en general. Un periodista creíble asume su información y lo defiende como caballero.

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