El parque creado en plena ciudad de Bella Vista, Itapúa

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Una parte de la propiedad era esteral, se encuentra en el área declarada urbana de Bella Vista, Itapúa; su propietario donó a la comunidad el humedal y su entorno donde, con aporte comunal, se va convirtiendo en un hermoso parque.

El parque de Bella Vista que va tomando forma.

Ottmar Fischer es el donante, él es descendiente de alemanes, como muchos de los ocupantes de dicha ciudad donde, a propósito, se habla guaraní, castellano y el alemán. Su propiedad al principio era parte del área rural, la ciudad creció y su patio debía ser urbanizado y si fuera esa la idea del dueño debía donar una parte para la plaza.

El parque urbano de Bella Vista Sur luce su iluminación. El nuevo espacio que llamará a disfrutarlo vecinos y turistas.

Donar para la plaza, exigencia clave para donar toda la propiedad de modo que no se construya solo una plaza, que generalmente es más pequeña que el parque. Que se haga un parque dijo y donó a la municipalidad que lleva por nombre “Centenario” por los cien años del pueblo.

El espacio verde es grande, con los primeros arreglos, el estero se convirtió en un lago dentro del perímetro del lugar público, una belleza en el contexto paisajístico.

Obreros municipales trabajan a iario en el espacio verde. Todavía hay mucho por hacer. De todos modos, el lugar se va poniendo diferente, bello.

No hay toda la plata que necesita la administración comunitaria  para una obra que, seguro, todos esperan que culmine. De a poco, a medida que el presupuesto permita. El entusiasmo es el de siempre por parte de todos, cuenta a Cuarto Poder el vecino Lauro Fischer, quien también tomó las fotos que ilustra esta crónica.

En el portal del jardín comunal se lee “Parque Urbano de Bella Vista” y da la bienvenida a los visitantes en los tres idiomas mencionados. Seguramente en un lugar privilegiado se colocará una placa de reconocimiento y recordación al donante del lote.

Un extenso caminero de cemento está concluido. Bordea al lago. Los vecinos ya aprovechan el lugar que día y noche exhala aire fresco, rumores de brisas, aroma de tierra colorada que de a poco se irá cubriendo con árboles, herbajes y plantas ornamentales varias.

Por ahora el trabajo puro y duro de seguir haciendo esas tareas propias de un jardín que demanda tiempo, dinero y mucho amor a la naturaleza.

La instalación lumínica a lo largo del caminero ya está. Seguramente el trabajo de aquí en adelante seguirá de tal manera que siempre habrá algo por añadir, así como en el parque Ñu Guazu de Luque donde, a casi de cuarenta años de su creación, todavía se sigue plantando árboles y flores, añadiendo más detalles que hacen atractivo y protector al enorme parque que a diario atrae a miles de visitantes.

Bella Vista, Itapúa, en fin, agrega otro detalle no solo para el solaz de sus habitantes sino como un atractivo turístico más para los visitantes de la ciudad.

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