Incalculables pérdidas provocan las heladas en los trigales paraguayos

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La helada de hoy fue igual o peor que la de ayer siendo los cultivos de trigo los más afectados. Por de pronto los primeros comentarios de los productores leídos en redes sociales coinciden en que las pérdidas son millonarias y que en un par de semanas se podría saber cuántas hectáreas fueron dañadas y cuanto dinero se ha perdido.

Un productor de Capitán Meza, Itapúa, en horas tempranas de hoy, a poco de asomarse el sol, recorrió algunos trigales de la zona amanecidas a lo largo y ancho de las chacras cubiertas de la capa blanca y que definitivamente matan a las plantas.

El productor alzó en un grupo de whatsapp – Agro Parlamento – el vídeo que produjo en el lugar del trigal fundido. Con el vehículo se introdujo en el plantío notándose la cantidad de hielo depositado en las plantas y que cubrían el capot y el parabrisas del vehículo. Una vez estacionado en el camino procedió a extraer el hielo incrustado en los resquicios del vehículo.

Las fotos – capturas de cámara – denotan el daño causado por la helada en este trigal de Capitán Meza. Arriba, el trigal arrasado; abajo a la izquierda, el vehículo ingresado en el sembradío, recibe el impacto del hielo acumulado en las plantas; en la tercera toma, el conductor extrae el hielo adherido en el vehículo, el mismo que mató al cereal.

Para entender mejor el trabajo de los agricultores que siembran trigo: Este cereal es rotado con la soja para el aprovechamiento de la tierra. La soja se trabaja en estaciones cálidas y; el trigo, bajo todo riesgo, en meses de frío.

No existe, en Paraguay al menos, agricultor que siembre solo trigo sino también soja y maíz, generalmente. La soja, madre de los granos, es la que salva (siempre y cuando acompañen buen tiempo y precio justo), o intenta salvar, las pérdidas que, como en este caso, genera el cultivo del trigo.

Encarando los altos riesgos, el agricultor apuesta – muchas veces la agricultura es una ruleta – a la siembra del trigo, riesgo mediante el cual desde hace más de 30 años Paraguay alcanzó su soberanía triguera. Con Hernando Bertoni al frente del Ministerio de Agricultura y Ganadería se creó el Programa Nacional del Trigo que liberó a Paraguay de la dependencia del trigo argentino y hasta del norteamericano.

A la luz del “bajo el peligro está la ganancia” el agricultor produjo suficiente trigo como para mantener estable el mercado harinero nacional y hasta exportar un buen remanente.

O sea, si el productor de granos, desalentado por las pérdidas, dejara de sembrar el cereal Paraguay se verá en la necesidad de importar trigo en grano que desangrará de nuevo cientos de millones de dólares por año. Por eso es importante el cultivo de soja, el cimiento, muro y techo en la trilogía granera (soja – trigo – maíz), renglón, dicho sea de paso, injuriado hasta el exceso por sectores políticos determinados.

La helada de ayer y hoy, en el contexto granero de los últimos dos años agrícolas, empeora la situación financiera de no pocos agricultores que en el 2019 recibieron el porrazo de la sequía.  Desde el año pasado, que por la menor producción registrada por la sequía sobre la soja la paralización económica golpeó las puertas de los paraguayos, el productor agrícola no puede darse el lujo – tampoco la economía paraguaya – de perder extensos cultivos como ocurrió con el cereal entre ayer y hoy.

Hablando mal y pronto, las pérdidas ya no se recuperan.  Cada hectárea de trigo demanda una inversión no menor a los 350 dólares.

 

El daño no es solo para el agricultor, que hoy no tiene otra más que introducir la rastra en los trigales muertos, sino también para los consumidores. Es probable que la harina y el pan sufrirán una sacudida de precios.

Paraguay  sembró alrededor de unas 400.000 hectáreas de trigo en el presente año. No todos los cultivos, hasta ahora, fueron dañados por las heladas.  Con el paso de los días se sabrá cuánto daño causó la helada en la agricultura local.