Nuestro problema como seguridad nacional es el EPP, no sus bajas

0
138
Por Efraín Martínez Cuevas 
Al EPP debemos medir por la suma de sus criminalidades, cometidas a lo largo de los últimos 20 años contra mucha gente. Esta banda criminal declaró la guerra al país y como en la guerra, legalmente, se los encara. Este es el caracú, no sus muertos.
 
¿Sus muertos son de tales edades?, correcto, ¿quién les obligó a campamentarse en el monte?, ¿quién los reclutó? ¿y como compaginamos que siendo niños vistan el uniforme de combate y estén armados?, qué moda más lisonjera…
Edelio Morínigo, secuestrado desde hace cinco años. Este es el problema que debe preocuparnos como paraguayos no las bajas en filas de los delincuentes.
 
No seamos tan ilusos al extremo de ponernos a calcular que los efectivos de las fuerzas militares y policiales, en pleno frente, habrán de preguntar, megáfono en ristre, la edad de los enemigos, si son alfabetizados o no, si son paraguayos o extranjeros, el idioma que hablan y, si qué desayunaron y que, dependiendo de las respuestas, disparen o no.
Víctimas del EPP, parte de los tantos secuestrados para obtener el dinero sucio que se halló en el campamento de los bandidos. Esto es lo que pesa en la balanza y no si los muertos en los montes sin menores o mayores.
 

¡Ah!, son niñas, lo sentimos muchos; ¿qué hacían en aquel paraje?, ¿estaban de vacaciones?, ¿escapando de la pandemia?, ¿tomando aire puro del monte?, ¿jugando con los duendes del bosque?

Seamos sensatos. El tema no son las víctimas, que también caen en filas de los delincuentes, sino que nuestras fuerzas legales han asestado un duro golpe a los que desde décadas vienen obstruyendo la paz de nuestro país. Nuestro problema como nación es el EPP, no las dos últimas bajas del EPP.