La más reciente encuesta de opinión pública realizada por la consultora Ati Snead en julio de 2026 expone un severo cuestionamiento de la ciudadanía paraguaya hacia la gestión del gabinete de ministros.
El descontento generalizado adquiere niveles alarmantes al evaluar carteras cruciales para el desarrollo y bienestar social del país, posicionando a los encargados de las políticas educativas y de obras de infraestructura en el ojo de la desaprobación por los bajísimos niveles que registran sus respectivas gestiones.
El caso más crítico de todo el equipo de gobierno corresponde al titular del Ministerio de Educación y Ciencias, Luis Ramírez, quien se ubica en el fondo de la escala de evaluación del gabinete. Su gestión acumula un contundente 67,8% de desaprobación ciudadana frente a una aprobación que llega apenas al 26,3%, la cifra más baja registrada entre todos los ministros medidos en el sondeo. Esta tajante reprobación refleja una profunda disconformidad de la población respecto al rumbo y estado de la educación del país.
La situación no es mucho más favorable para el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, cartera que antes producía hasta candidatos presidenciales, pero en la actualidad, bajo la dirección de Claudia Centurión, esta figura como la segunda peor evaluada de la administración con una desaprobación que alcanza el 55,5%, mientras que su porcentaje de aprobación se estanca en el 27,8%. Este severo rechazo ciudadano se conecta de forma directa con la insatisfacción sobre el desarrollo y mantenimiento de la infraestructura vial, que comprende rutas, caminos y puentes esenciales para la conectividad y economía de la población.
Este panorama de desconfianza y aplazo generalizado no se limita únicamente a estas dos carteras. Prácticamente la totalidad de los ministros muestran niveles de desaprobación que superan el 50% de las respuestas en la consulta. Funcionarios clave como Rodrigo Nicora en Justicia con 63,4% de rechazo, Enrique Riera en el Ministerio del Interior con 62,5% y Carlos Giménez en Agricultura y Ganadería con 62,4% engrosan la lista de autoridades que arrastran un marcado saldo negativo en su imagen. Incluso ministerios altamente sensibles para las necesidades básicas cotidianas, como es el caso de María Teresa Barán al frente de la cartera de Salud, enfrentan un escenario adverso al cosechar un 54,8% de desaprobación de la ciudadanía.
Los únicos secretarios de Estado que logran amortiguar el impacto del descontento y mantener una brecha de aprobación más competitiva son César «Tigre» Ramírez en la cartera de Deportes con un 41,2% de aprobación y Juan Carlos Baruja en el Ministerio de Urbanismo, Vivienda y Hábitat, quien lidera la lista de los mejor puntuados con un 46,5% de respaldo. Sin embargo, la tendencia general del sondeo evidencia una clara señal de advertencia para la administración gubernamental, donde las demandas urgentes en educación e infraestructura vial se consolidan como los puntos más débiles del equipo ministerial y las principales deudas pendientes con la ciudadanía.



