A minutos de la presentación de los alegatos finales en la causa judicial que involucra al exsenador cartista Hernán Rivas por supuesta producción de documentos de contenido falso, su abogada defensora, Alba Zaracho, brindó precisiones ante los medios sobre la estrategia de la defensa y la valoración de las pruebas presentadas durante el proceso.
Consultada sobre las contradicciones de un testigo y la posibilidad de que sea investigado por testimonio falso —quien incluso argumentó haber sufrido amnesia—, la letrada relativizó la situación al señalar que la imprecisión o los nervios no constituyen un delito por sí mismos. Explicó que lo determinante para calificar un testimonio como falso es la intención real y deliberada de inventar hechos, y no la confusión, la alteración del recuerdo o la falta de precisión al momento de declarar, situaciones que pueden ocurrir en el contexto de la presión de un juicio.
Respecto al relato fáctico sobre los lugares de residencia y estudio de Rivas, quien vivía en Tomás Romero Pereira pero cursaba sus estudios entre Luque y Ciudad del Este, la abogada adelantó que en el alegato final realizarán un recorrido riguroso y detallado por los testimonios y la documentación del expediente. Aclaró que esta exposición irá directo al punto para esclarecer las dudas de manera objetiva sin extenderse innecesariamente.
Finalmente, al abordar la complejidad del caso por presunta producción de documentos de contenido falso en comparación con otros delitos financieros o patrimoniales, Zaracho indicó que, si bien la Fiscalía planteó su postura sobre ciertos aspectos, la defensa expondrá los vacíos de la investigación, lo que no se analizó correctamente y la forma en que deben ponderarse los movimientos del exlegislador, confirmando además que este asistía al turno nocturno durante su formación académica.

Fuente: Dianacenturionm/ 4toPoder


