La indignación y el dolor se transformaron en un reclamo contundente a la vista de todo el país. La familia del asesinado fiscal Marcelo Pecci y su equipo legal manifestaron en un comunicado su absoluto rechazo ante las declaraciones del fiscal general del Estado, Emiliano Rolón, a quien acusan de usar excusas procesales que debilitan la búsqueda de los verdaderos cerebros detrás del magnicidio.
La polémica estalló porque durante una entrevista periódistica Rolón insistio en que la responsabilidad principal del caso le corresponde a Colombia, dejando a la justicia paraguaya en un cómodo rol de simple cooperadora internacional.
Para los allegados de Pecci, esta postura no solo contradice la realidad, sino que expone el peligro de que se termine pavimentando el camino hacia la impunidad. Con firmeza, recordaron que las propias autoridades colombianas señalaron desde el principio que la orden de ejecutar el crimen salió de territorio paraguayo. Además, cuestionaron con dureza la lógica del fiscal general: si Paraguay solo debe mirar desde afuera como un asistente pasivo, ¿por qué el propio Rolón abrió una investigación autónoma por homicidio doloso en el país en octubre de 2023?
El reclamo expone una preocupante desconexión interna, ya que los fiscales locales asignados trabajan activamente en un Equipo Conjunto de Investigación con sus pares colombianos, desmintiendo la idea de una participación secundaria. Ante este escenario, la familia Pecci Aguilera lanzó un ruego desesperado y directo a la máxima autoridad del Ministerio Público para que asuma un liderazgo real, respalde a sus investigadores y honre la memoria de un hombre que dio la vida por su país, advirtiendo que el sistema judicial paraguayo le está fallando no solo a una víctima del crimen organizado, sino a las esperanzas de todo un pueblo.



