Las tierras productivas se están quedando sin juventud y el envejecimiento del campo amenaza el futuro de los alimentos. Para frenar este éxodo hacia las grandes ciudades o el extranjero, el Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra lanzó una estrategia clave: ofrecer el 0% de interés en los procesos de titulación de propiedades rurales a todos los jóvenes que decidan quedarse, regresar y tomar las riendas de las fincas familiares.
La medida busca impulsar un urgente recambio generacional. El presidente del Indert, Francisco Ruiz Díaz, explicó tras reunirse con el presidente de la República, Santiago Peña, que a comienzos de este siglo los adultos mayores de 60 años representaban solo el 6% de la población rural, pero hoy esa cifra se duplicó al 12%. Según advirtió el titular de la institución, esta realidad golpea de lleno a la producción agraria, ya que la falta de mano de obra joven frena la productividad, disminuye el rendimiento físico en los cultivos y pone en riesgo la seguridad alimentaria del país.
Inspirados en una política similar impulsada por el Indert que logró elevar masivamente la cantidad de títulos a nombre de mujeres —pasando del 27% al 58%—, las autoridades confían en que el beneficio del interés cero motivará a los hijos de productores a liderar las tierras. El plan forma parte de la política de «nueva ruralidad» para modernizar el sector, abriendo oportunidades reales, facilitando el acceso a la propiedad y devolviéndole el dinamismo al trabajo campesino.



