El dolor de una tragedia vial que conmocionó a todo el país vuelve a abrirse paso en la memoria colectiva, esta vez para marcar el final de su recorrido en los tribunales. Han pasado más de un año y medio desde aquella fatídica tarde de noviembre de 2024, cuando la ruta que une Luque con San Bernardino se convirtió en el escenario de una pesadilla que se cobró cuatro vidas inocentes y dejó un vacío irreparable en varias familias paraguayas. Hoy, el capítulo legal de esa dolorosa historia ha llegado a su punto final definitivo.
Este miércoles, el juez penal de Garantías de Caacupé, Augusto Acuña Rojas, dictó el sobreseimiento definitivo del empresario Eugenio María Sanabria Vierci, extinguiendo por completo la acción penal en su contra iniciada cuando ocasionó el trágico siniestro estando ebrio. La decisión se tomó luego de que el magistrado homologara de forma oficial los acuerdos de reparación económica y social alcanzados entre el conductor y los representantes de las víctimas.
Aunque en un principio el Ministerio Público se había mantenido firme en su acusación por homicidio culposo, buscando llevar el caso a las últimas instancias, la Fiscalía terminó allanándose al pedido de la defensa tras la presentación de dichos acuerdos. De esta manera, lo que comenzó como un proceso judicial cargado de indignación, reclamos de justicia y una profunda tristeza colectiva, se resolvió a través de una conciliación amparada por la ley.
Aquel choque frontal, provocado por Sanabria Vierci mientras conducía bajo los efectos del alcohol, destruyó por completo el hogar de Osvaldo Darío Jaquet Valdez, de 39 años, de su esposa, la ciudadana alemana Kristin Maria Blumenröther, y del pequeño hijo de ambos. La fatalidad también alcanzó a Nancy Angeluz Chena Vallejos, de 57 años, quien viajaba en otro de los vehículos involucrados. Una niña de ocho años, la única sobreviviente de la familia Jaquet, quedó huérfana bajo la tutela de sus familiares en Alemania. Fueron justamente los representantes de la pequeña quienes firmaron el acuerdo legal que hoy libera al empresario de una condena de prisión.
Para una parte de los allegados directos, la noticia de este cierre judicial no trae paz, sino una profunda amargura. Nancy Jaquet, hermana de Darío Jaquet, expresó su dolor y lamentó de manera pública la decisión tomada por los tutores alemanes de su sobrina al aceptar el acuerdo con el causante de la tragedia. En el pasado, Nancy ya había denunciado con desesperación que el conductor manejaba libremente a pesar de sus problemas de adicción, exclamando con el corazón roto ante los medios que el empresario era un peligro latente y que, finalmente, había destruido a su familia.
Para las familias de las víctimas, ningún documento ni compensación económica podrá devolverles los abrazos perdidos, los planes truncados ni las vidas que se apagaron en el asfalto. Sin embargo, este dictamen cierra formalmente el largo y desgastante peregrinar por los pasillos judiciales, dejando atrás los debates penales para dar paso al refugio del duelo íntimo. Las cicatrices de aquella fatídica jornada en la ruta Luque – San Bernardino permanecerán para siempre, pero la justicia ha decidido, con esta firma, que es momento de archivar el expediente.
Fuente: ABC Digital





