El Instituto de Previsión Social vuelve a estar en el ojo de la tormenta por un cuestionable gasto de dinero público. Documentos internos revelan que la previsional se dispone a licitar un nuevo diagnóstico edilicio por G. 1.288 millones para las obras del bloque quirúrgico del Hospital Central. Lo insólito es que la solución técnica para ese mismo problema ya había sido presentada en 2022 por un costo de G. 642 millones, exactamente la mitad de lo que proyectan gastar hoy.
La historia de este desproposito comenzó durante la gestión de Andrés Gubetich, cuando se firmó un contrato por G. 53.000 millones con la empresa Neighpart SA para instalar 11 quirófanos modulares en el séptimo y octavo piso del Hospital Central. En octubre de 2022, un informe pericial de la firma Gavilán & Asociados advirtió que la estructura original no soportaba el peso de los nuevos equipos. Sin embargo, los peritos no solo detectaron la falla, sino que en abril de 2023 entregaron la solución: un proyecto de refuerzo de los pilares de hormigón armado por G. 642 millones.
En lugar de ejecutar la salida técnica disponible, la administración de Vicente Bataglia prefirió archivar el plan. En su lugar, las autoridades impulsaron una modificación contractual que elevó el costo total de la obra a más de G. 61.186 millones. Tras el paso de Bataglia y la posterior gestión de Jorge Brítez, las recomendaciones técnicas quedaron guardadas en un cajón mientras las obras del bloque quirúrgico se mantenían paralizadas.
Hoy, bajo la administración actual, el IPS pretende convocar a un nuevo llamado para evaluar nuevamente la estructura edilicia, ignorando los antecedentes y duplicando el presupuesto. Mientras los expresidentes involucrados enfrentan procesos e imputaciones del Ministerio Público por presunta lesión de confianza y daño patrimonial, los asegurados continúan esperando la habilitación de los quirófanos y observando cómo la previsional dilapida recursos en estudios repetidos.
Fuente: ABCDigital



