Apenas tres meses y medio duró el viaje de Jacinto Santa María al frente de la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur). En una decisión sorpresiva que sacude el Gabinete Presidencial, el ahora exministro presentó su renuncia oficial e irrevocable, alegando una mezcla de razones particulares y, de forma más enigmática, motivos de «dignidad personal».
Su intempestiva salida deja un vacío absoluto en una de las carteras más dinámicas del Estado. Fuentes de la Presidencia señalan que habría tenido un entredicho con el Jefe de Gabinete, Javier Giménez.
El portazo de Santa María no podría llegar en un momento más inoportuno y delicado. La Senatur se encuentra en plena cuenta regresiva para el evento turístico y deportivo más importante del país: el WRC Rally del Paraguay 2026, que promete poner los ojos del mundo entero sobre el departamento de Itapúa en tan solo unos días. Con la máxima prueba automovilística internacional a la vuelta de la esquina y los preparativos logísticos en su fase más crítica, la repentina acefalía en la institución enciende las alarmas sobre la coordinación de un despliegue de semejante magnitud.
Nombrado por el presidente Santiago Peña el pasado 27 de abril, la gestión de Santa María se convirtió en una de las más efímeras del gabinete actual. Por ahora, el Poder Ejecutivo enfrenta el urgente desafío de apagar este incendio político y designar a un sucesor capaz de tomar el timón antes de que los motores del mundial comiencen a rugir en suelo itapuense.



