Opinión de @DanyOrFe
El panorama 2025 dentro de la ANR se muestra turbio. Dirigencia de base cartista enojada por falta de espacio$ difundiendo audios, peleas entre ministros del Poder Ejecutivo y senadores de HC, entorno de Peña en constante fricción con mimados de Horacio, más la ya guerra declarada entre el oficialismo y la disidencia colorada proyectada en las explosivas declaraciones de la senadora Lilian Samaniego contra su colega cartista Antonio Barrios. Es todo esto un avant-première de lo que se viene el próximo año, en el que comienza el proceso electoral para las municipales. Mientras la prensa apronta el pororo y la coca para divertirse, el pueblo espera que algo mejore.
Los kilombos entre colorados ya afectan al gobierno de Santiago Peña y si no, basta con preguntar a Enrique Riera, ministro del Interior, que no para de ser cuestionado por legisladores que responden a Horacio Cartes. Los mismos que se autoaumentaron sus salarios a pesar de la «sugerencia» presidencial de que no lo hagan. Los mismos que tuvieron que hacerle tragar al Presidente de la República su promesa al senador misionero Derlis Maidana de la presidencia del Congreso 2025. Son los mismos que presionaron por la salida de Lea Gimenez y la lista sigue.
La angurria de los legisladores que rodean a Cartes está llevando al fracaso al Gobierno de Peña, que no puede siquiera cambiar al presidente del IPS, Jorge Brítez, por ser mimado del legislador Antonio Barrios, confianza del expresidente Cartes. Justamente en aquellos cargos que fueron impuestos desde el Quincho es donde más problemas existen a nivel ejecución y corrupción.
Los últimos audios viralizados en grupos de WhatsApp del dirigente de Honor Colorado José Martínez resaltan el enojo por la participación preponderante en la repartija de cargos que benefician a exabdistas, excluyendo a los cartistas leales y de primera hora. Mencionan al senador Javier Zacarías Irún y al ministro secretario Alberto Alderete. Martínez también cuestiona al vicepresidente Pedro Alliana, afirmando que varios dirigentes no se animan a hablar por temor.
El descontento ciudadano va en aumento a poco más de un año de Gobierno. Los resultados esperados no se ven, a pesar de los grandes anuncios en el marco de los programas estrellas del Poder Ejecutivo, como ser Hambre Cero, Sumar (Chau Chespi), Che Roga Porâ, entre otros. Las obras recién ahora se van a comenzar a mover, según los anuncios de llamados a licitación y firmas de contratos. En definitiva, el 2024, al igual que el año pasado, fue un año muerto y eso se siente en la calle y en los bolsillos de la gente de a pie. Pero al comando político de HC no le importa nada de eso; solo están para facturar y pasar facturas a sus enemigos. El pueblo puede esperar.



