La historia volvió a repetirse de la forma más cruel en el temido cruce semafórico de Pedrozo, Ypacaraí. A punto de cumplirse dos años del trágico choque que cobró la vida de una familia entera, un nuevo accidente de iguales características volvió a dejar cinco víctimas fatales en la noche del sábado, reabriendo una herida sangrienta y dejando en la mira la inacción de las autoridades.
El escenario fue trágicamente idéntico. Un camión de gran porte perdió los frenos al bajar la pronunciada pendiente del cerro Caacupé y embistió de lleno a los vehículos que aguardaban detenidos en la luz roja del semáforo. En setiembre de 2024, un choque tras la falla de un transganado acabó con la vida de todos los integrantes de una familia y dejó a un bebé huérfano. Aquella desgracia obligó al Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) a anunciar con bombos y platillos una serie de «soluciones inmediatas» que, a la luz de los hechos, resultaron insuficientes o quedaron a mitad de camino.
En aquel entonces, las autoridades del MOPC prometieron la instalación definitiva de radares de velocidad, un esquema riguroso de inspección de frenos a cargo de la Patrulla Caminera y la Dinatrán en la zona de Kurusu Peregrino, la eliminación de los múltiples giros en el semáforo y la construcción de un paso peatonal. De todas esas promesas, apenas una pasarela peatonal se habilitó con bastante demora, mientras que la peligrosa detención de vehículos al final de una bajada tan pronunciada siguió operando como una trampa mortal.
Las reacciones y el indignado reclamo social no se hicieron esperar. Autoridades locales y pobladores denunciaron que el desastre «se veía venir» y que el municipio envió innumerables notas pidiendo la eliminación urgente del semáforo y la construcción de un viaducto adecuado, sin recibir respuestas concretas por parte del MOPC. Diversas voces apuntan a que mantener a los automovilistas frenados al pie de una pendiente resulta una imprudencia imperdonable, calificando la inacción estatal como una negligencia criminal que continúa costando vidas humanas en las carreteras del país.
Fuente: UltimaHoracom


