En un giro inesperado que deja al descubierto los manejos poco claros dentro del Instituto de Previsión Social, las nuevas autoridades de la previsional lograron frenar un descomunal desfalco tras auditar una licitación que inicialmente estaba presupuestada en la astronómica cifra de 235.000 millones de guaraníes.
Luego de una minuciosa revisión ítem por ítem, el llamado terminó reduciéndose a tan solo 12.200 millones de guaraníes, exponiendo cómo se inflaban las compras con insumos que la institución ni siquiera utilizaba.
El millonario esquema, calificado abiertamente como un «fato» por el propio presidente del IPS, el doctor Isaías Fretes, saltó a la luz de manera casi accidental durante la fiscalización de la Licitación Pública Nacional 137/25 para la adquisición de insumos médicos como cánulas y catéteres. El proceso, que había sido aprobado a finales del año pasado bajo la administración anterior de Jorge Brítez y arrastraba protestas hasta este año, contemplaba de forma llamativa la compra de 60 ítems diferentes. Sin embargo, al auditar los requerimientos reales del personal de blanco y de los asegurados, saltó a la vista la verdad: solo 32 de esos insumos eran realmente necesarios.
La depuración del llamado no solo significó un ajuste técnico, sino un monumental alivio financiero para la golpeada previsional, logrando un ahorro directo de 210.000 millones de guaraníes. Al respecto, Fretes fue tajante al señalar que, al revisarse las cuentas, los responsables del inflado presupuesto «desaparecieron como agujas». Con los nuevos ajustes, el monto final alcanzará perfectamente para abastecer de insumos reales a la institución durante los próximos doce meses, redireccionando el dinero excedente a urgencias críticas que verdaderamente afectan el día a día de los asegurados.
Fuente: Ultima Hora



