El actual presidente del BNF, Manuel Ochipintti, así como la propia entidad bancaria del Estado, fueron condenados por el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial del Cuarto Turno a pagar una millonaria indemnización a una empresa que comercializa cubiertas. El caso data del 2013 y comenzó luego de que, desde el banco, y en complicidad con funcionarios, habilitaran de manera irregular una cuenta corriente con su respectiva chequera para hacer estafas que superaron los US$ 3 millones.
La empresa afectada y que demandó a Ochipintti, al BNF y a otros 2 funcionarios de nombre Alfredo Maldonado y Apolonio Candia es Inter-Nacional Cubiertas SA, presidida en su momento por Adalberto Tavares Almeida, a quien le falsificaron su firma para crear la cuenta corriente.

El caso se manejó y maneja de manera muy discreta, ya que el monto solicitado por la empresa afectada es de G. 8.289 millones más los intereses y que la Justicia ya ordenó el pago. Este dinero incluso, por orden de Ochipintti, ya fue depositado en una cuenta especial del BNF, según señalaron nuestras fuentes. Trascendió que los abogados de la institución afirman que el caso se perderá en todas las instancias y el pago de la multimillonaria indenización es inminente e iría como pérdida del banco estatal, es decir, se usará el dinero de todos los ciudadanos para saldar esta estafa en la que es culpable el actual titular bancario, según el Poder Judicial.

¿Por qué el caso no tomó estado público ni llegó a la prensa? Los de adentro aseguran que se armó un esquema de premios para que los medios/periodistas no toquen el tema, ofreciendo no solo incentivos económicos, sino cargos a familiares de comunicadores influyentes.
Nuestras fuentes prometen más documentos en los próximos días.



