El París Saint-Germain volvió a escribir una página dorada en la historia del fútbol europeo al conquistar su segunda UEFA Champions League consecutiva, tras derrotar al Arsenal en una final cargada de tensión disputada en el Puskás Aréna de Budapest. El conjunto francés logró defender el título continental y se convirtió en el primer club desde el Real Madrid de 2018 en conseguir un bicampeonato de Champions League.
El encuentro comenzó cuesta arriba para los parisinos. Apenas a los pocos minutos, Kai Havertz aprovechó un error defensivo para adelantar al Arsenal y encender la ilusión de los dirigidos por Mikel Arteta. Sin embargo, el PSG reaccionó en la segunda mitad y encontró el empate gracias a un penal convertido por Ousmane Dembélé tras una infracción sobre Khvicha Kvaratskhelia. El 1-1 se mantuvo durante el tiempo reglamentario y la prórroga, obligando a definir todo desde los doce pasos.
La tanda de penales tuvo de todo. David Raya logró detener el remate de Nuno Mendes y mantuvo con vida al Arsenal, pero los ingleses terminaron pagando caro sus errores. Eberechi Eze desperdició su ejecución y, en el momento decisivo, Gabriel Magalhães envió su disparo por encima del travesaño, desatando la celebración francesa. PSG terminó imponiéndose 4-3 desde el punto penal para levantar una vez más la Orejona.
Para el Arsenal, la derrota representa otro golpe doloroso en su búsqueda de la primera Champions League de su historia. Pese a una campaña sobresaliente y una final muy competitiva, los londinenses volvieron a quedarse a las puertas de la gloria europea.
Mientras tanto, en París ya no hablan de una obsesión, sino de una era. El PSG dejó de perseguir la Champions: ahora la defiende.



