El Gobierno de Paraguay dio un paso clave para concretar un proyecto de infraestructura de gran envergadura al presentar ante la Cámara de Senadores un pedido de endeudamiento por 286 millones de dólares.
El crédito, proveniente de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón, está destinado a financiar la construcción del denominado Corredor Bioceánico Sur, un trazado que asfaltará cerca de 200 kilómetros entre los departamentos de Misiones y Ñeembucú. Sin embargo, la millonaria iniciativa reactivó el debate sobre el destino de los fondos públicos, en un contexto marcado por los continuos reclamos ciudadanos debido a la escasez de medicamentos en los hospitales estatales y el Instituto de Previsión Social.
El anuncio oficial se realizó en el Senado con la presencia del vicepresidente Pedro Alliana, la ministra de Obras Públicas, Claudia Centurión, y el titular del Congreso, Basilio «Bachi» Núñez. Las autoridades instaron a los legisladores a dar celeridad al tratamiento del proyecto para lograr que las obras comiencen en 2027 o incluso a inicios de ese año. La obra contempla 154 kilómetros de trazado principal y 25 kilómetros de travesías urbanas para interconectar localidades históricamente aisladas en época de lluvias, como Yabebyry, Laureles, Cerrito y Pilar. Según las autoridades, el uso de pavimento rígido de hormigón con mano de obra local busca garantizar durabilidad y potenciar la logística de transporte hacia la Argentina y los puertos del Pacífico.
A pesar del optimismo por la magnitud del emprendimiento vial, la presentación volvió a poner sobre la mesa la apremiante situación de la salud pública. Ante los cuestionamientos sobre si el Estado debería endeudarse con igual urgencia para solucionar el desabastecimiento hospitalario, el vicepresidente Alliana admitió que no se descarta la emisión de bonos u otros mecanismos de financiamiento para saldar la deuda con proveedores y garantizar insumos básicos. El funcionario reconoció que de nada sirve inaugurar modernos centros de salud si los pacientes no encuentran las medicinas que necesitan, dejando en evidencia el sensible equilibrio entre la inversión en infraestructura y la atención de las necesidades básicas de la población.
Fuente: ABC Digital



