Un suboficial de la Policía Nacional logró salvar su vida tras simular que había fallecido durante un violento ataque perpetrado por un grupo armado en Canindeyú.
Según los detalles brindados por el fiscal Óscar Paredes, la incursión dejó un saldo de tres víctimas fatales: dos suboficiales y un civil que realizaba labores de limpieza y residía en el puesto policial. El agente sobreviviente se encontraba dentro de la patrullera cuando recibió un refilón de bala en la cabeza que lo hizo caer hacia el asiento del acompañante, posición en la que sufrió un segundo disparo en el costado.
Al quedarse completamente inmóvil para hacer creer a los atacantes que había muerto, el uniformado aprovechó la confusión para huir sigilosamente hacia un matorral cercano. De acuerdo con los datos fiscales, los criminales eran entre 20 y 30 personas que vestían indumentaria camuflada, botas y portaban armas largas, comunicándose entre sí en idioma guaraní durante el ataque.
Fuente: AM_1080


