Lo que debía ser una sólida alianza estratégica entre la firma Bem Estar Clínica Estética S.A. y el laboratorio INDUFAR C.I.S.A. derivó en un severo conflicto judicial.
Un juez de Ciudad del Este procesó formalmente a cuatro directivos y ejecutivos de dicha industria farmacéutica tras una imputación por estafa y asociación criminal, al sospecharse que impulsaron un entramado comercial para despojar a su propio socio de su mercado y provocarle un perjuicio de más de cuatro millones de dólares.
El acuerdo original establecía que Bem Estar e INDUFAR se asociaban para producir y distribuir en exclusiva productos formulados con Tirzepatida. Bem Estar asumió la creación del nombre comercial LipofarBil, definió la presentación corporativa e impulsó las gestiones ante la DINAVISA. Sin embargo, la investigación judicial revela que la contraparte comercial habría boicoteado de forma deliberada este trámite.
Según la imputación de la fiscala Natalia Montanía, admitida por el juez Nelio Prieto, los directores de INDUFAR, Oscar Humberto Simón Palmerola y Cynthia Monserrat Ríos Villagra, junto a los gerentes Darío Alejandro Zanin y José Luis Rodríguez Paredes, habrían actuado en forma coordinada. Los directivos diseñaron y autorización las maniobras, mientras que los ejecutivos las ejecutaron para concentrar la producción en la marca propia de INDUFAR (denominada T.G.) y abastecer directamente los mercados de Paraguay y Brasil.
Entre los hechos atribuidos a INDUFAR y a su equipo directivo figura la sustitución unilateral de la presentación del producto, cambiando la caja grande original por una pequeña sin notificación formal ni adenda. Esta jugada dejó invendible un stock de 20.882 cajas grandes de Tirzepatida acumuladas por Bem Estar, valuadas en USD 1.124.000. Además, INDUFAR aplicó descuentos inferiores a los pactados en la venta de las cajas pequeñas y abasteció de forma prioritaria a una red de farmacias vinculadas a personas del entorno de sus propios directivos.
Asimismo, el reporte judicial detalla que INDUFAR incumplió la cláusula contractual que la obligaba a gestionar un nuevo registro exclusivo a nombre de Bem Estar si la DINAVISA no otorgaba los anteriores. De igual modo, devolvió un depósito ya realizado por Bem Estar para eludir el suministro de 35.000 cajas de T.G. 15 mg comprometidas con un cliente, reservando dicho volumen para su comercialización directa.
Según una pericia contable-financiera firmada por el perito Jorge Amado Nunes, el perjuicio patrimonial total asciende a G. 24.084.413.169 (aproximadamente USD 4.014.072) contra la firma damnificada, en la que un ciudadano norteamericano es uno de los afectados. El documento fiscal enfatiza que el objetivo central de estas acciones consumadas en Hernandarias habría sido la obtención de un beneficio patrimonial indebido mediante el copamiento monopólico del mercado, buscando apropiarse de la plusvalía de la distribución y desviar los productos hacia el canal informal fronterizo con el Brasil.
El juez Nelio Prieto convocó la audiencia de imposición de medidas para el 29 de julio, advirtiendo a las partes sobre las sanciones legales previstas ante cualquier intento de dilación, y fijó un plazo de cuatro meses para la etapa de investigación.
Fuente: Observapy



