En la gestión pública existen jugadas que desafían cualquier lógica financiera y encienden las alarmas de la ciudadanía. El caso más reciente sacude a la Municipalidad de Mariano Roque Alonso, donde una operación inmobiliaria del pasado amenaza con convertirse en un millonario e insólito dolor de cabeza para las arcas comunitarias, multiplicando el costo original de una tierra de una forma sencillamente inverosímil.
La polémica saltó a la luz tras las duras críticas de Valerio Fernández, poblador y candidato a concejal de la ciudad, quien desnudó un aparente y desastroso negocio de idas y vueltas. Según denunció, la comuna vendió hace un tiempo una valiosa propiedad estratégica a un puerto privado por la suma de G. 500 millones. Sin embargo, el verdadero escándalo estalla ahora, cuando la misma administración municipal pretende readquirir exactamente el mismo predio, al mismo puerto, pero por una cifra astronómica: G. 30.000 millones.
El argumento detrás de esta millonaria urgencia presupuestaria sería la necesidad de liberar el espacio para construir el largamente postergado sistema de alcantarillado sanitario de la zona. Lo que debió ser una planificación urbana elemental se ha transformado, a ojos de los vecinos, en un despropósito financiero donde el municipio entregó un patrimonio por monedas para luego intentar recuperarlo pagando sesenta veces más de lo que recibió.
“Ahora se están peleando por hacer el sistema cloaca. Vendieron por G. 500 millones una propiedad a un puerto y ahora la Municipalidad le quiere comprar por G. 30 mil millones la misma propiedad al mismo puerto”, expresó indignado Fernández, resumiendo el malestar de una comunidad que exige respuestas urgentes.
Mientras la indignación crece en las calles de Mariano Roque Alonso, la pregunta queda flotando en el aire con fuerza de denuncia: ¿se trata de una negligencia extrema en la planificación de obras o de un negocio redondo a costa de los contribuyentes? El millonario ida y vuelta de la propiedad ya está en el centro del debate, y los ciudadanos esperan que las autoridades aclaren los números antes de que el dinero de todos se evapore en una transacción indefendible.
Fuente: Ñanduti


