El senador brasileño Flávio Bolsonaro expresó su enérgico repudio ante la difusión de polémicos y ofensivos carteles publicitarios instalados en la zona fronteriza de Ciudad del Este, Paraguay. Las estructuras exhibían un video editado, presuntamente mediante inteligencia artificial, en el que se mostraba una simulación del expresidente Jair Bolsonaro agrediendo físicamente al futbolista paraguayo Gustavo Gómez, actual zaguero del club Palmeiras. Las proyecciones, que también incluían mensajes de provocación política y futbolística dirigidos a los paraguayos, provocaron indignación y movilización ciudadana en las inmediaciones de la Puente de la Amistad.
El pronunciamiento del parlamentario se dio en respuesta a las declaraciones del presidente de Paraguay, Santiago Peña, quien previamente había lamentado y condenado públicamente los carteles de odio, ordenando además el retiro inmediato de las pantallas e insinuando que el progreso económico del país podría molestar a ciertos sectores. Frente a este escenario, Bolsonaro calificó el hecho de «uso criminal» de la figura de su progenitor para violentar al deportista y hostigar al pueblo paraguayo. Asimismo, el senador brasileño destacó la profunda admiración y el respeto que su padre mantiene hacia el defensor guaraní, quien milita con éxito en el fútbol de Brasil.
Finalmente, el político brasileño instó a las autoridades paraguayas a dar con los responsables de lo que catalogó como una agresión inaceptable, mientras que la empresa operadora de los paneles publicitarios ya ha presentado una denuncia ante el Ministerio Público, alegando haber sido blanco de un ataque informático perpetrado por piratas informáticos.



