Tras el sangriento ataque ocurrido el pasado martes por la noche contra el puesto policial de Naranjito en Ybyrarobaná —donde dos policías y un civil fueron ejecutados a quemarropa—, nuevos análisis revelan el trasfondo operativo de esta reaparición del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).
El analista de seguridad José Amarilla sostuvo que este violento evento marcaría el inicio de una «cuarta etapa» del grupo armado, funcionando como un «bautismo de fuego» o de sangre para una nueva camada de combatientes que busca afianzar su presencia. Por su parte, la periodista Fatima Garay indicó que esta célula habría migrado al departamento de Canindeyú tras la muerte del histórico líder Osvaldo Villalba, lo que explica su desplazamiento hacia un área fuera de su radio habitual.
Estas revelaciones coinciden con las sospechas del ministro del Interior, Enrique Riera, quien apunta a Ernesto Daniel «Osvaldito» Villalba Meza como la nueva figura influyente y posible líder al frente de esta facción emergente. Luego de que las pericias balísticas confirmaran con absoluta certeza la autoría del EPP en la emboscada del martes, Riera calificó la acción como un acto cobarde y advirtió que, si bien se trata de un claro mensaje político contra las instituciones, los criminales recibirán una respuesta firme por parte de las fuerzas de seguridad del Estado.
Fuente: AM_1080


