En un operativo que dejó a más de uno con la garganta seca, el comisario Juan José Giménez, integrante de la Agrupación Especializada, fue pillado con las manos en la masa —o mejor dicho, en las botellas— cuando intentaba ingresar un verdadero «arsenal» etílico a la Penitenciaría Nacional de Tacumbú.
El jefe policial, que supuestamente debía velar por la seguridad interna del penal, fue sorprendido por sus propios colegas y las cámaras de seguridad mientras transportaba un bolso de mano y una caja que escondían nada menos que 100 petacas de caña y, para los gustos más finos, una botella de whisky.
El «combo parrandero» no llegó a destino gracias a la vigilancia penitenciaria que detectó el ingreso sospechoso del uniformado. Tras el hallazgo, el comisario pasó de ser el custodio a ser el custodiado, siendo trasladado de inmediato a la Comisaría 4ª de Asunción junto con las evidencias líquidas.
El caso ya está en manos del Ministerio Público y de la Dirección de Asuntos Internos de la Policía, mientras que en los pasillos del penal los muchachos se quedaron con los hielos servidos y las ganas de brindar por la libertad. Por ahora, el comisario Giménez deberá explicar si el cargamento era para combatir el frío o si planeaba inaugurar una sucursal de bodega en pleno pabellón.
Fuente: ABC Digital




