El gerente de Salud del Instituto de Previsión Social, Derlis León, salió al paso de las denuncias de negligencia médica y aseguró que confía “plenamente” en el plantel de profesionales, pese a los casos que generaron indignación pública.
Un informe interno reveló que la muerte de Braulio Vázquez no fue un hecho aislado, sino parte de una cadena de fallas. Entre ellas figuran errores en el triage, equipos descompuestos y falta de insumos básicos.
La situación se agrava con datos críticos: médicos que no respondieron llamados y un cateterismo vital que se realizó con 59 horas de retraso.
León reconoció que hubo errores y señaló que los responsables ya fueron apartados. Sin embargo, insistió en que toda práctica médica está sujeta a fallas humanas y destacó que el sistema realiza cientos de intervenciones exitosas cada día.
El titular prometió transparencia total y aseguró que no encubrirán nada. Confirmó que hay procesos penales en curso y que los implicados serán sancionados, mientras el sistema intenta corregir fallas para evitar nuevas tragedias.
Fuente: ABC Digital



