El sector turístico paraguayo vive un cambio regulatorio clave tras la reciente promulgación por parte del Poder Ejecutivo de la ley que deroga el inciso f) del artículo 33 de la Ley N.º 2828/05 de Turismo. La normativa suprime la obligatoriedad que tenían las compañías aéreas de pagar una comisión mínima del 6% a las agencias de viajes por la comercialización de boletos en el país. El argumento oficial defendido por el presidente Santiago Peña y diversos legisladores apunta a que la medida reducirá los costos operativos de las aerolíneas, atrayendo mayor competitividad, nuevas rutas comerciales y pasajes teóricamente más económicos para los usuarios de cara a la modernización digital del mercado global.
Ante este escenario político y mediático, la Asociación de Agencias de Viajes IATA del Paraguay y la Asociación Paraguaya de Agencias de Viajes y Empresas de Turismo emitieron una postura conjunta para precisar los alcances reales de la nueva legislación. Ambas organizaciones enfatizaron en primer lugar que el porcentaje del 6% mencionado públicamente no constituía un impuesto, tributo o carga fiscal aplicada a las aerolíneas, sino un derecho de comisión comercial establecido legalmente en el año 2005 para retribuir la intermediación de las agencias de viajes en la venta de pasajes.
Asimismo, los gremios aclararon que la medida no alterará el día a día del mercado minorista, puesto que desde la crisis sanitaria de la pandemia de COVID-19 las agencias nucleadas en AAVIP y ASATUR dejaron de percibir dicho beneficio de manera fáctica. Las empresas del sector acompañaron activamente el proceso de recuperación del transporte aéreo y del turismo nacional absorbiendo costos, por lo que la derogación ratifica una realidad operativa que ya venía aplicándose en la práctica desde hace varios años debido a las transformaciones del ecosistema digital y las ventas directas por internet.
Respecto a la expectativa del consumidor sobre el abaratamiento de los vuelos, los representantes de las agencias advirtieron de manera tajante que la eliminación de esta figura legal no implica de forma automática una reducción en las tarifas aéreas para los pasajeros paraguayos. Las asociaciones recordaron que los precios finales de los boletos dependerán de forma exclusiva de las decisiones y políticas comerciales que decidan adoptar las compañías aéreas que operan en territorio nacional.
Finalmente, las entidades turísticas reiteraron que los verdaderos limitantes para el desarrollo aerocomercial del país no se vinculan a esta antigua comisión. El sector privado enfatizó que los principales desafíos estructurales continúan siendo el fortalecimiento real de la conectividad aérea, la generación de incentivos económicos atractivos para la apertura de nuevas rutas y el diseño de políticas públicas sostenidas en el tiempo que favorezcan verdaderamente la competitividad del turismo paraguayo en la región. Con esta declaración, AAVIP y ASATUR reafirmaron su compromiso con el crecimiento del turismo local, la defensa de los intereses gremiales y el respaldo a los viajeros paraguayos en la nueva era del mercado de servicios.



