La Cámara de la Industria Química Farmacéutica del Paraguay ha manifestado su firme respaldo al mecanismo de cesión de deuda implementado por el Ministerio de Economía y Finanzas. Con esta postura, el gremio farmacéutico toma una clara distancia de otros sectores económicos y proveedores del Estado, como las firmas del rubro vial, que han expresado su rechazo a las regulaciones de este instrumento financiero por considerar que disminuye su rentabilidad.
El mecanismo de cesión de deuda, regulado bajo la modalidad técnica de factoraje o factoring, consiste en que las empresas proveedoras transfieren sus facturas con créditos vencidos o por vencer a entidades bancarias. A través de este proceso, los bancos adelantan la liquidez inmediata a las empresas privadas aplicando una tasa de descuento, mientras que el Estado asume la obligación de cancelar los montos directamente a las entidades financieras en un plan de pagos estructurado a mediano plazo. A pesar de las críticas que señalan que los costos financieros y comisiones bancarias quedan bajo la responsabilidad de los proveedores, CIFARMA valora la herramienta debido a la urgencia de liquidez y a las gestiones del Ejecutivo para catalogar estos compromisos como deuda soberana, lo que permite negociar tasas de interés más competitivas y bajas con el sector bancario.
Luis Ávila, director ejecutivo de CIFARMA, enfatizó que la industria farmacéutica sí se encuentra plenamente de acuerdo con su aplicación. Los desembolsos recientes coordinados por la cartera económica, que alcanzaron unos USD 180 millones entre los meses de abril y mayo de este año, han servido para dinamizar el flujo de recursos del sector de la salud y reconfirmar la efectividad de la estrategia gubernamental.
La necesidad de recurrir a alternativas de financiamiento como la cesión de derechos de cobro responde directamente a la magnitud del pasivo acumulado por el Estado paraguayo. Según los datos revelados por Ávila, las obligaciones estatales pendientes con los laboratorios y farmacéuticas arrastran cerca de dos años de atraso, desglosándose en USD 280 millones que no fueron saldados durante el ejercicio fiscal de 2023 y otros USD 120 millones que corresponden a la proyección del presente periodo 2025.
Ante este complejo panorama de deudas heredadas y compromisos corrientes, el director ejecutivo de CIFARMA aprovechó la oportunidad para expresar su apoyo institucional a la gestión del actual ministro de Economía y Finanzas. Desde el gremio se destacaron los esfuerzos sostenidos por la administración para reordenar las cuentas fiscales de la nación, cumplir de manera estricta con los cronogramas ordinarios de desembolsos del Tesoro y acelerar definitivamente los esquemas de pago a los proveedores de insumos médicos y farmacéuticos en todo el territorio nacional.
Fuente: Ñanduti/ AhoraPy


