Margarita González, una mujer de 72 años residente de Ciudad del Este, estaba a punto de celebrar su cumpleaños número 73 con la ilusión de compartir un asado familiar. Para ella, el albañil que realizaba trabajos de revoque en su casa no era un simple empleado; se había ganado tanto su confianza que lo cuidaba y lo trataba con el amor que se le brinda a un hijo. Sin embargo, la confianza se transformó en una dolorosa traición el pasado mediodía, justo después de compartir la mesa.
Al levantarse de almorzar, el hombre aprovechó un descuido, tomó 120 millones de guaraníes en efectivo que estaban en el salón y huyó del lugar. Ese dinero representaba un sacrificio enorme para Margarita, quien se había visto obligada a vender su propia vivienda para poder costear una prótesis ortopédica y hacer frente a diversos tratamientos médicos urgentes. Con lágrimas en los ojos, la afectada relató que una parte del dinero ya estaba comprometida para saldar la deuda de su prótesis, por lo que la pérdida significaba un golpe devastador para su salud y su calidad de vida.
La respuesta policial no se hizo esperar y, tras un operativo en el ex-Kilómetro 11 Acaray, los agentes lograron aprehender al sospechoso. En la vivienda donde se ocultaba, las autoridades recuperaron un total de 63.800.000 guaraníes en efectivo. A pesar de las evidencias, el detenido negó haber cometido el hurto ante la prensa, alegando insólitamente que el dinero le había sido entregado por la empleada doméstica de la víctima. Mientras el caso avanza en la justicia, Margarita intenta asimilar cómo la persona a la que le abrió las puertas de su hogar y de su corazón terminó arrebatándole sus ahorros más sagrados.
Fuente: ABC Digital



