La histórica victoria de la Selección Paraguaya ante Alemania en el Mundial de Fútbol de 2026 desató una fiesta total en las calles, pero también un fuerte crítica en el ámbito digital.
El epicentro del debate fue un sorpresivo decreto presidencial que declaró feriado nacional para celebrar la clasificación de la Albirroja a los octavos de final, una decisión que, lejos de unificar al país, provocó indignación en un sector que se volvió viral.
Todo comenzó cuando el presidente Santiago Peña firmó y difundió una fotografía desde la comodidad de su hogar, vistiendo la camiseta albirroja, sonriendo y con los pulgares arriba al oficializar el sorpresivo feriado. La imagen, pensada para captar el entusiasmo popular, tuvo un efecto bumerán. Un mensaje anónimo, redactado por un ciudadano que se declaró «harto del populismo irresponsable», se propagó rápidamente por las redes sociales, logrando canalizar el malestar de miles de trabajadores y pequeños empresarios.
El descargo viral aclara desde el principio que el triunfo deportivo contra los alemanes en tanda de penales es un orgullo legítimo para toda la nación. Sin embargo, arremete con dureza contra la gestión del mandatario, acusándolo de gobernar a base de improvisaciones y de espaldas a la realidad económica del país. Los críticos recuerdan que junio ya venía cargado de inactividad debido al feriado de la Paz del Chaco y a otro día libre introducido recientemente por la jura de la Constitución, lo que sumado al lunes de partido —donde la actividad comercial cerró temprano— dejó a la economía prácticamente paralizada a fin de mes.
Lo que más indignación despertó entre los sectores productivos fue la desconexión que transmitía la imagen del presidente festejando en su sala, mientras las pymes y los trabajadores independientes veían esfumarse un día clave para las ventas y la recaudación. El mensaje que sacudió las redes sostiene que «hacer patria» no consiste en regalar días libres improvisados para extender las celebraciones con alcohol, sino en proteger al comerciante, al emprendedor y al ciudadano que madruga para sostener el funcionamiento del Estado con sus impuestos.
Para este amplio sector de la ciudadanía, la medida presidencial representa un populismo cortoplacista que prioriza los aplausos fáciles en las tendencias de internet por encima de la previsibilidad y la estabilidad económica. Así, la histórica clasificación de Paraguay a octavos de final quedó marcada por un profundo debate sobre los límites de la fiesta deportiva y las verdaderas necesidades de un país que necesita producir para salir adelante.
Fuente: ABC Digital



