Un grave caso de fraude bancario tras un asalto a mano armada en la vía pública ha puesto en evidencia presuntas falencias en los sistemas de seguridad del Banco Itaú Paraguay S.A. El pasado 20 de mayo de 2026, la víctima sufrió el robo de su teléfono celular en Asunción.
En un lapso de menos de cinco minutos, los delincuentes lograron vulnerar los sistemas del banco utilizando canales comunes como SMS y correo electrónico para modificar las claves de acceso, sin que se activara ninguna alerta, verificación biométrica o período de espera. Durante ese breve intervalo, ejecutaron seis transferencias y realizaron millonarios cargos con dos tarjetas de crédito distintas a través de PIK —la propia plataforma de cobros de la entidad bancaria—, sustrayendo un total de Gs. 119.750.000.
La gravedad del hecho aumenta al constatarse que el afectado se encontraba físicamente en la sucursal del Banco Itaú en el Shopping del Sol reportando el robo y solicitando los bloqueos correspondientes mientras el fraude se perpetraba. A pesar de tener conocimiento directo de la situación, la entidad presuntamente omitió informar al cliente sobre los movimientos fraudulentos que ocurrían en ese mismo instante. Hasta la fecha, el banco dispone de todos los datos del comercio adherido a su plataforma donde se procesaron los cargos, pero se niega a revelarlos o a revertir las operaciones. Tras dos intimaciones legales, Itaú emitió un «Dictamen Final» el pasado 4 de junio de 2026 rechazando la responsabilidad y argumentando una supuesta «divulgación voluntaria» de credenciales, versión que la víctima descarta de manera tajante.
Ante la negativa del banco, que incluso reconoció el carácter fraudulento del hecho al intentar recuperar fondos sin éxito, el caso ya se encuentra bajo investigación penal en el MinisterioPúblico, respaldado por la denuncia policial en la Comisaría Sexta, y ha sido formalmente elevado ante el Banco Central del Paraguay.
Fuente: Mariela38115215




