La clasificación de Paraguay al Mundial 2026 no solo genera entusiasmo entre los aficionados. También está comenzando a mover distintos sectores de la economía nacional, desde el comercio y el turismo hasta los servicios, la gastronomía y la venta de productos vinculados a la Albirroja.
Empresarios y analistas coinciden en que los grandes eventos deportivos suelen producir un efecto multiplicador en el consumo. La expectativa mundialista impulsa la compra de camisetas, televisores, paquetes turísticos, artículos promocionales y otros bienes relacionados con el torneo.
El sector turístico aparece como uno de los principales beneficiados. Agencias de viaje ya registran consultas de paraguayos interesados en acompañar a la selección en Estados Unidos, México y Canadá, sedes de la Copa del Mundo 2026.
Además del impacto directo en las ventas, la presencia de Paraguay en el Mundial fortalece la visibilidad internacional del país y puede convertirse en una oportunidad para promover inversiones, negocios y la imagen nacional ante millones de personas alrededor del planeta.
Especialistas destacan que el verdadero “efecto Mundial” trasciende los 90 minutos de juego. El torneo genera movimiento económico durante meses e incluso años, movilizando recursos, empleos y actividades que van mucho más allá de las canchas.
Fuente: ABC Digital



