El salón Tirika de la residencia presidencial Mburuvicha Róga se convirtió en el escenario de una fuerte polémica al albergar un mitin proselitista en apoyo a la Lista 1 de la ANR, con miras a las próximas elecciones municipales de octubre de 2026.
Lo más grave del encuentro fue la participación activa del ministro de Relaciones Exteriores, Rubén Ramírez, quien asistió acompañado por una comitiva de altos funcionarios de la Cancillería paraguaya, incluyendo personal que actualmente cumple funciones en la Embajada de Buenos Aires. Esta concurrencia masiva configura una abierta y flagrante violación a la Ley N° 6935/2022, la cual regula el Servicio Diplomático y Consular de nuestro país.
Las imágenes del evento muestran al canciller Ramírez Lezcano y a su comitiva haciendo ademanes partidarios tradicionales junto al presidente de la República, Santiago Peña, y al vicepresidente Pedro «Mangui» Alliana, quien ya se proyecta como aspirante presidencial del cartismo para el año 2028. De la reunión también participaron otras figuras del Gobierno, como el director ejecutivo de Yacyretá, Luis Benítez; el ministro de Industria, Marco Riquelme; y el titular de Puertos, Julio César Vera.
Entre los subordinados del Ministerio de Relaciones Exteriores identificados en el acto se encontraban Martín Cubilla, director general de Administración y Finanzas; Adolfo Raúl Leguizamón, director del Correo Diplomático; Claudia Sosa, directora de Protocolo; y Fabiola Tavarelli Paiva, ministra en la Embajada de Paraguay en Argentina.
Esta situación vulnera directamente el marco legal que rige el comportamiento de los diplomáticos de la nación. El artículo 42 de la Ley N° 6935/2022 establece con claridad que los funcionarios del Servicio Diplomático y Consular deben lealtad únicamente a la República y a sus instituciones, obligándolos a servir al Estado con total independencia de personas, grupos políticos o partidos. Asimismo, el artículo 46 de la misma normativa, en su inciso k, prohíbe taxativamente a estos funcionarios ejercer cualquier tipo de actividad proselitista de carácter político-partidario en el desempeño de sus funciones. La activa participación de la cúpula diplomática en Mburuvicha Róga rompe con el principio de neutralidad institucional y deja en evidencia el uso de espacios estatales para fines electorales.
Este controvertido mitin partidario sale a la luz apenas días después de que el Gobierno paraguayo desembolsara una millonaria suma para la organización de la Cumbre del Mercosur celebrada en Asunción y que duró 3 días. El Ministerio de Relaciones Exteriores, liderado por el propio Ramírez Lezcano, llevó a cabo una licitación de 10.000 millones de guaraníes —unos 1,6 millones de dólares— destinada exclusivamente a cubrir la logística de dicho encuentro internacional.
Los fondos públicos se utilizaron para financiar lujos y atenciones destinadas a las delegaciones extranjeras, incluyendo el alquiler de salones, servicios de catering, hospedajes en hoteles, espectáculos culturales y una llamativa variedad de costosos obsequios protocolares como esculturas, cuadros, artesanías y prendas de ñandutí. El contraste entre el millonario presupuesto estatal exigido a la Cancillería y el uso de su cúpula diplomática para fines político-partidarios ha encendido las alarmas sobre las verdaderas prioridades de la institución.
Fuente: ABC Digital





