El tiempo corre de manera inclemente para quienes buscan respuestas, pero para don Fidelino Quintana, ese tiempo se detuvo por completo. Se confirmó el fallecimiento de este hombre que cargaba sobre sus hombros el dolor más grande que puede sufrir un padre: el asesinato de su hijo, Rodrigo Quintana, el joven militante liberal que perdió la vida a manos de la Policía Nacional durante la trágica noche de protestas entre el 31 de marzo y el 1 de abril de 2017 en Paraguay.
Don Fidelino cerró los ojos para siempre arrastrando la impotencia de no haber visto el castigo para los culpables del crimen. El exlegislador Edgar Acosta, cercano a la familia y marcado también por aquella fatídica jornada, recordó que lograr justicia no era un simple anhelo para don Fidelino, sino un ruego desesperado que repetía con insistencia a quien quisiera escucharlo. El hombre que en reiteradas ocasiones alzó la voz para denunciar la impunidad, hoy se marcha en silencio, dejando un vacío inmenso y el eco desgarrador de una promesa estatal que nunca se cumplió.
Fuente: Ultima Hora



