La eliminación de Portugal en el Mundial 2026 marcó el cierre de una de las carreras más extraordinarias en la historia de las selecciones nacionales.
Cristiano Ronaldo disputó su último partido con la camiseta portuguesa en una Copa del Mundo, despidiéndose del máximo escenario del fútbol como uno de los mejores jugadores de todos los tiempos, aunque sin poder conquistar el único título que faltó en su brillante palmarés.
El astro portugués deja una marca imborrable al convertirse en el primer futbolista en disputar seis Mundiales y en el único capaz de anotar al menos un gol en cada una de esas seis ediciones, un récord que refleja su extraordinaria vigencia durante más de dos décadas.
Su mejor actuación mundialista fue en Alemania 2006, cuando llevó a Portugal hasta las semifinales. A lo largo de los años volvió a liderar a su selección en otras cinco Copas del Mundo, pero el ansiado trofeo siempre le fue esquivo.
Cristiano Ronaldo aún continuará su carrera a nivel de clubes, pero todo indica que su etapa con la selección portuguesa llegó a su fin. Así comienza a apagarse una de las estrellas más brillantes que haya visto el fútbol, dejando un legado de récords, liderazgo y una huella imborrable en la historia del deporte.




