El dólar sigue cayendo y encendió el debate económico en Paraguay. La moneda estadounidense cerró en torno a G. 6.300, su nivel más bajo en años, acumulando una caída del 21% en el último año.
La explicación es clara: hay una avalancha de dólares en el mercado. Las exportaciones de soja, la emisión de bonos del Gobierno y la política monetaria de Estados Unidos generaron un exceso de oferta que empuja el precio hacia abajo.
A simple vista, el escenario parece positivo para el bolsillo. Como Paraguay depende de las importaciones, un dólar barato debería abaratar productos como combustibles, electrodomésticos y tecnología.
Sin embargo, los expertos piden cautela. Si el país decide debilitar el guaraní para acompañar la caída del dólar, el efecto sería el contrario: los precios subirían y el poder adquisitivo se vería golpeado de inmediato.
El verdadero riesgo está a futuro. Paraguay acumula deudas en dólares y, si la moneda vuelve a fortalecerse o hay una mala cosecha, el impacto podría ser “terrible”, incluso con posibles subas de impuestos para cubrir obligaciones.
Fuente: ABC Digital



