En horas de la madrugada, un sorpresivo operativo de requisa interrumpió la tranquilidad de la Unidad Penitenciaria Industrial Esperanza (UPIE). Las autoridades del Ministerio de Justicia ingresaron directamente a las celdas de las personas privadas de libertad Ramón González Daher y su hijo, Fernando González, logrando incautar teléfonos celulares con sus respectivos cargadores, elementos estrictamente prohibidos en el régimen de reclusión.
La situación no es nueva para los internos ni para los directivos. Según detalló el director de Establecimientos Penitenciarios, Rubén Peña, ambos ya habían sido sancionados anteriormente en la cárcel de Coronel Oviedo tras hallarse tres aparatos telefónicos en su poder, motivo que en su momento forzó el traslado a su actual lugar de reclusión.
Ante esta reincidencia que burla los controles, el panorama judicial para los González empeoraría de forma inminente. Las autoridades penitenciarias confirmaron que ya se encuentran analizando la posibilidad de ejecutar un nuevo traslado, esta vez hacia una unidad penal de máxima seguridad, con el fin de restringir de manera definitiva sus comunicaciones con el exterior.
Fuente: Ñanduti


