En Itaipú parece que la austeridad viaja en colectivo de línea y a marcha lenta, porque la binacional decidió apretar el acelerador del gasto y aumentar su presupuesto de alquiler de vehículos en nada menos que G. 10.700 millones en apenas dos años.
Bajo la batuta de su director Justo Zacarías Irún, el presupuesto destinado al rubro vehicular dio un salto digno de un auto de carreras, pasando de G. 16.120 millones en 2024 a la abrumadora cifra de G. 26.829 millones para este periodo.
Parece que andar en un auto común y corriente ya no está a la altura de las exigencias cotidianas, porque la gran novedad de este año es el debut de la flota blindada. Así como lo lee: la hidroeléctrica incluyó en su lista la renta de un promedio de 19 camionetas con blindaje de alta seguridad por trimestre, sumando 76 alquileres al año. Cada uno de estos tanques particulares le costará a la entidad G. 8,5 millones por servicio, lo que deja un lujoso adicional de G. 646 millones sólo para trasladarse bien protegido.
Imposible no recordar aquel célebre audio filtrado del exsenador Javier “Chaqueñito” Vera, cuando confesó sin ningún pudor que solo pedía dos camionetas en la binacional para cobrarse un mensual. Viendo el panorama actual, pareciera que la sugerencia no cayó en saco roto, sino que inspiró un verdadero festín sobre ruedas.
El incremento no es solo cuestión de lujo blindado, sino también de volumen y tarifas infladas. Por ejemplo, la flota de camionetas 4×4 convencionales pasó de un pedido de 200 a 500 unidades al año, mientras que la tarifa por cada una trepó de G. 1.900.000 a G. 2.280.000. Los colectivos grandes para 44 pasajeros también tuvieron su lindo «retoque», pasando de 2.160 a 2.700 alquileres anuales, con un costo unitario que subió medio millón de guaraníes por viaje. Y el premio mayor en cantidad se lo llevaron los minibuses, que se cuadruplicaron al saltar de 100 a 400 solicitudes al año.
Esta costumbre de inflar presupuestos no es algo nuevo en la administración actual. No hace mucho, la misma gestión de Zacarías Irún fue noticia por un curioso amor a la botánica, pagando por plantines de jardín precios que duplicaban y hasta triplicaban los valores de años anteriores. Hoy la historia se repite, pero en lugar de flores, el floreciente negocio rueda sobre cuatro ruedas.



