La Universidad Sudamericana vuelve a quedar bajo la lupa mediática tras revelarse que el concejal de Asunción, Nasser Esgaib, comparte algo más que el círculo político con el senador Hernán Rivas: una velocidad asombrosa para obtener el título de abogado.
Naser, hijo del diputado cartista Yamil Esgaib figura como egresado de la misma casa de estudios, en un proceso que ha despertado sospechas sobre la legitimidad de los tiempos académicos.
La controversia estalló luego de que se constatara que la carrera de Derecho en dicha institución fue habilitada recién en el año 2010, y para el 2013, Esgaib ya ostentaba el diploma en mano.
Esta meteórica trayectoria de apenas tres años para completar una formación que habitualmente demanda cinco o seis, plantea interrogantes directos sobre la rigurosidad de los controles universitarios.
Periodistas de Radio 1080 AM cuestionaron públicamente la fórmula utilizada por el edil para cumplir con la carga horaria y los requisitos legales en un plazo tan reducido.
Mientras la ciudadanía observa con escepticismo, el caso de Nasser Esgaib se suma a la lista de figuras públicas cuya formación académica parece desafiar las leyes de la lógica educativa, alimentando el debate sobre la «fábrica de títulos» que salpica a la clase política actual.


