El silencio de la madrugada en el barrio María Auxiliadora se rompió este lunes con un golpe certero al corazón del crimen organizado. Eran apenas las 05:10 cuando los Agentes Antidrogas iniciaron un despliegue táctico que terminó con la captura de Narciso Ayala, un nombre que figuraba con rojo intenso en los radares de inteligencia. Ayala, un presunto narcotraficante de alto perfil y prófugo de la justicia, ya no tiene dónde esconderse; sus presuntos vínculos internacionales, que alguna vez lo hicieron sentir intocable, no bastaron para frenar una intervención ejecutada con precisión quirúrgica.
Mientras la ciudad despertaba, el operativo —que aún se mantiene en desarrollo bajo una rigurosa supervisión fiscal— lograba desactivar una de las piezas clave del tablero ilícito en la región. La caída de Ayala no es solo un arresto más, sino un mensaje contundente contra las estructuras transnacionales que operan en las sombras de la frontera.
Fuente: AhoraPy



