El tradicional asado ya golpea fuerte el bolsillo de miles de familias paraguayas y, a días del Día de la Madre, muchos directamente quedaron sin poder prender la parrilla. Desde el sector empresarial aseguran que la carne seguirá cara y que no esperan una baja importante en el corto plazo.
Daniel Burt, gerente de la Cámara Paraguaya de la Carne, afirmó que el problema no es solo local, sino mundial: “la demanda está superando a la oferta”. Según explicó, producir carne hoy cuesta más debido a mayores exigencias de calidad, presentación y procesamiento.
Uno de los cortes más afectados es la costilla, el favorito de los asados en Paraguay. Desde el sector señalan que existe una “demanda extraordinaria” por este corte, incluso superior a la de otros países, lo que disparó también la importación desde Brasil.
Además, las intensas lluvias complicaron el traslado de ganado hacia frigoríficos y muchos productores decidieron retener más tiempo a los animales para que ganen peso antes de venderlos, reduciendo temporalmente la oferta en el mercado.
Mientras tanto, para muchas familias paraguayas el asado de domingo ya empieza a sentirse como un lujo cada vez más difícil de sostener.
Fuente: ABC Digital



