Prepárense para frotarse los ojos y revisar el calendario, porque no es el Día de los Inocentes, aunque el titular lo parezca. En evento que dejaría pálido a cualquier humorista, los diputados cartistas Yamil Esgaib y Rocío Abed han decidido que este es el momento ideal para convertirse en los nuevos paladines de la claridad gubernamental. Sí, leyó bien: los mismos legisladores que cada semana parecen tener alergia a los pedidos de informes y que mandan al “freezer” cualquier intento de conocer las cuentas de Itaipú, el Ministerio de Urbanismo o la Binacional Yacyretá, ahora se sentarán a dar cátedra sobre transparencia.
Es casi poético imaginar a Esgaib, conocido por su particular entusiasmo al bloquear el acceso ciudadano a la información de primera mano, explicando con cara de póker cómo se debe transparentar la gestión pública. Es como si el lobo decidiera dictar un seminario intensivo sobre seguridad en el gallinero o un mimo nos quisiera dar un curso de oratoria. Mientras en el Congreso sus votos son el candado perfecto para mantener bajo siete llaves los datos de gobernaciones y municipios amigos, en el estrado prometen ser los maestros de la integridad. Al final del día, Paraguay nos sigue demostrando que aquí la realidad no solo supera a la ficción, sino que además tiene un sentido del humor bastante irónico.
Fuente: ABC Digital



