A solo días de las cruciales elecciones internas, los pasillos políticos de Asunción se han transformado en un verdadero ring de boxeo donde los contrincantes comparten la misma bandera. El movimiento Honor Colorado vive su propia tormenta de fuego cruzado, demostrando que en la carrera por el poder, los golpes más dolorosos suelen venir desde adentro.
La mecha de este polvorín político la encendió Richard Reichardt, el candidato bendecido por el intendentable cartista Camilo Pérez. A través de un video que corrió como reguero de pólvora en las redes sociales, Reichardt lanzó una durísima estocada al corazón de la gestión sanitaria local, criticando sin filtros el alarmante estado del Policlínico Municipal. Lo que parecía una denuncia ciudadana convencional fue interpretado de inmediato como una declaración de guerra interna con un destinatario de mucho peso.
La respuesta no se hizo esperar y detonó con la fuerza de un huracán. El Director del centro asistencial y actual Presidente de la Seccional 4 de la Capital, el mediático doctor Robert Núñez, recogió el guante con visible indignación. Lejos de llamarse al silencio para mantener las apariencias, Núñez estalló públicamente y lanzó un ultimátum a la estructura de la campaña oficialista.
Sin guardarse ningún calificativo, el médico y caudillo colorado amenazó de forma contundente con retirar de inmediato todo su apoyo y estructura de la campaña de Camilo Perez. El doctor Núñez dejó en claro que no piensa tolerar que cualquier «pendejo» —en alusión directa al secretario del intendentable cartista— continúe atacando de manera sistemática a los miembros de su equipo de trabajo.
Con las internas a la vuelta de la esquina, esta fractura expuesta en el cartismo asunceno promete reconfigurar las lealtades en una votación que se anticipa al rojo vivo.
Fuente: LaRedPy




