En un escenario donde la conectividad aérea de Paraguay con el mundo sigue siendo un tema de debate nacional, el embajador paraguayo ante los Estados Unidos, Gustavo Leite, rompió el silencio para esclarecer los pormenores de las frustradas negociaciones para restablecer el vuelo directo Asunción-Miami. El diplomático fue tajante al señalar que su intervención no buscó «hipotecar» recursos estatales, sino optimizar una oferta que el propio Gobierno ya había puesto sobre la mesa meses atrás.
La controversia surge tras la comparación de dos propuestas financieras. Según Leite, en octubre de 2025, el Gobierno de Santiago Peña ofreció a American Airlines unos 5 millones de dólares en concepto de apoyo fijo para asegurar cuatro frecuencias semanales. Ante el rechazo de la firma estadounidense, Leite gestionó una alternativa con la aerolínea GOL, que planteaba un esquema de subsidio variable de hasta 300 mil dólares mensuales, pero condicionado exclusivamente a pérdidas operativas verificables por un solo año.
A pesar de que el plan contaba con el visto bueno presidencial y fue anunciado con optimismo desde Mburuvicha Róga, la ruta nunca llegó a despegar. Leite atribuyó este desenlace a factores externos, como el incremento en los precios del combustible, y lamentó que las gestiones posteriores —encabezadas por las carteras de Turismo y Obras Públicas— no hayan fructificado. Con este descargo, el embajador busca cerrar el capítulo de las críticas, sosteniendo que su prioridad fue siempre conseguir un trato más eficiente para las arcas del Estado frente a la necesidad de recuperar la soberanía aérea con Norteamérica.



