En el departamento de Alto Paraná, la justicia no vino montada a caballo, sino que llegó de la mano de quien menos se esperaba: ¡la propia madre! Doña Elisa Ramona Velázquez demostró que el amor de madre tiene límites, especialmente cuando se trata de andar «manoteando» lo ajeno. Sin que le temblara el pulso, la doña levantó el teléfono, llamó a la Policía y entregó en bandeja de plata a su retoño, Santiago David Velázquez Sánchez, más conocido en el bajo mundo como «Jirafa».
Parece que al pobre de Santiago el apodo le quedó corto, porque por más alto que fuera, no pudo ver venir la jugada maestra de su progenitora. A «Jirafa» se le acusa de haber estirado el cuello más de la cuenta para llevarse lo que no era suyo de una Unidad de Salud Familiar (USF) en el barrio Tres Fronteras. Pero como el que las hace las paga, y el que roba a un centro de salud no tiene perdón de Dios ni de mamá, la búsqueda terminó pronto.
El escurridizo sospechoso fue ubicado en el centro «Misión Restaurar», donde seguramente esperaba pasar desapercibido, pero terminó siendo «restaurado» directamente a la comisaría. Ahora, el joven Santiago ya duerme a disposición de la justicia, aprendiendo a las malas que, en Alto Paraná, si te portás mal, ¡tu mamá es la primera en ponerte los puntos!



