El Círculo Paraguayo de Médicos (CPM) ha emitido un enérgico respaldo institucional a favor de su actual presidente, el Dr. Jorge Rodas, tras la reciente difusión de documentos que cuestionan su idoneidad y ética profesional en el marco de su posible contratación como asesor del Consejo del IPS. El gremio médico calificó como una «reacción mediática» y una «difusión distorsionada» el reflote de un expediente del año 2011, en el cual el Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNA resolvió destituir a Rodas de sus cargos por «irresponsabilidad en el ejercicio de sus funciones» y «falta grave».
Esta postura de defensa cerrada por parte de la nucleación que él mismo preside pone de manifiesto la incomodidad del médico ante el escrutinio público, evidenciando una actitud defensiva frente a cualquier cuestionamiento que ponga en duda su trayectoria.
A pesar de que el CPM intenta presentar estos hechos como un caso cerrado hace más de una década y una represalia por las denuncias de corrupción que Rodas impulsa en el sistema de salud, los antecedentes documentales reabren el debate sobre su coherencia institucional. A la destitución en el ámbito académico se suma su salida de la Superintendencia de Salud en 2018, derivada de una decisión drástica que forzó su remoción por parte del Ministerio de Salud.
Mientras Rodas y el círculo que lidera amenazan con acciones legales para frenar lo que consideran una vulneración a su imagen, diversos sectores señalan la aparente intolerancia del dirigente médico a la crítica, señalando que la «integridad» que hoy reclama parece chocar frontalmente con las sanciones administrativas que jalonan su historial profesional.



