El ambiente en la máxima instancia judicial se tornó pesado tras las fuertes declaraciones del ministro Víctor Ríos, quien arremetió contra su colega César Garay por los polémicos métodos de control impuestos a los magistrados.
Ríos denunció públicamente que Garay exige a los jueces de Paz confirmar su asistencia al despacho mediante el envío de su ubicación vía GPS, una medida que calificó como degradante al asegurar que el ministro trata a sus inferiores jerárquicos «como ganado».
El detonante de este enfrentamiento fue la falta de confirmación del juez de Paz de la localidad de Teniente Esteban Martínez, lo que puso bajo la lupa la rigidez de estas exigencias administrativas. Según el cuestionamiento de Ríos, este tipo de vigilancia tecnológica excede las normas de respeto profesional y desvirtúa la labor judicial, transformando la supervisión institucional en un sistema de monitoreo constante que vulnera la dignidad de los jueces que operan en los puntos más remotos del país.
Fuente: CuartoInter


