El manejo de los fondos de Itaipú Binacional bajo la administración de Justo Zacarías Irún vuelve a quedar bajo la lupa tras una denuncia que parece sacada de una película de suspenso.
Brígido Cristaldo, responsable de una aguatera en Misiones, reveló cómo fue interceptado y presionado a la salida de la Binacional para entregar un cheque de más de G. 300 millones destinados a la perforación de dos pozos artesianos.
Lo que debía ser un beneficio para la comunidad de Arazapé se convirtió en un trámite oscuro. Cristaldo relató que, apenas bajó del piso doce tras retirar el millonario desembolso, personas que afirmaron ser de la empresa «Bramante SA» lo abordaron sin protocolos ni documentos. Bajo la presión del momento y la sugestiva recomendación de su acompañante, un político colorado, el hombre terminó endosando y entregando la totalidad de los fondos en plena vía pública.
Este esquema, que evita cualquier control administrativo básico, expone la fragilidad de los recursos que deberían ser para la gente. Con costos que rondan los G. 150 millones por pozo, el caso de los «pozos de oro» enciende las alarmas sobre el nulo control y el posible uso de fondos públicos para alimentar estructuras políticas en pleno año electoral.
Fuente: ABC Digital



