En Cuarto Poder te contamos, en primera persona, la historia de Rodrigo “Rorro” Medina, cuyo nombre ha empezado a resonar con fuerza en el ámbito político como sinónimo de éxito. Sin embargo, junto con su ascenso, también llegaron ataques de bots en redes sociales que lo acusan de un supuesto hecho de corrupción. Hoy seremos el primer medio en mostrarte, con documentos en mano, la verdad detrás de estas acusaciones.
Es conocido como «Rorro Medina» en su faceta de redes y, según pudimos comprobar, tiene amplio historial de trabajo en diferentes ámbitos, reconocido por sus diferentes logros en el ámbito empresarial, político, social y hoy en redes con el boom de su imagen auténtica y única como líder aspiracional. También comenzaron a gestarse ataques en su contra, contando a medias parte de su pasado como funcionario público. Vamos a contarte la verdadera historia.
Hace rato que intentábamos hablar con él y por fin se dio. Hacer una entrevista a una persona inquieta y ocupada llevó sus desafíos a la hora de concretar. Llegamos a su empresa, ubicada en Lambaré. Una cordial mujer nos atendió en la entrada del edificio y nos hizo pasar, guiándonos en medio de motocicletas y vehículos de alta gama que suelen aparecer en sus videos. Luego de esperar unos minutos, apareció el Rorro. Un tanto acelerado, pero siendo el mismo que vemos en sus videos, vistiendo una camisa blanca y un jean, nos invitó a su oficina en la que resaltaban un helicóptero y un yate a escala, dos de sus pasiones. Apenas nos sentamos, advertimos que haríamos preguntas «fuertes» mientras encendíamos la grabadora, a lo que respondió: «Disparen nomás a discreción».

-¿Cómo viene esa decisión de ser tan disruptivo? Porque eso tiene sus consecuencias.
– Yo creo que mi personalidad es así; no es una cuestión de que yo busque romper moldes. Me gusta ser auténtico; generalmente no tengo miedo de hacer lo que considero que se puede y, por el otro lado, hay mucha gente que capaz puede mucho más que yo, pero no se anima. En Paraguay tenemos una economía subterránea y una sociedad medio clandestina en un gran porcentaje, entonces, creo que exponerse a llamar la atención genera más que envidia o resentimiento, que creo que es la palabra adecuada, un efecto de qué estará haciendo, de dónde salió. Lo primero que siempre pensamos es mal, pero ya es una cuestión cultural. Grandes patrimonios o riquezas del Paraguay vienen de épocas relacionadas con la dictadura, otras a trabajos con el estado o vinculadas a temas poco legales. Pero así también hay laburadores que dejan todo en el día a día dentro del marco de la ley que son supermeritorios. Yo a ese último rango de personas felicito, admiro y quiero decirles que acá tienen siempre un fiel luchador de esos principios.
-Pero hay sectores que buscan descabezar a los que sobresalen.
– Muchas veces dicen las siguientes frases, que dejo picando: El martillo siempre golpea al clavo que más sobresale. O la teoría del tirador y el pato: siempre el pato que vuela tiene más posibilidades de ser acertado. El tema está en animarse y creerse lo suficientemente guapo de no pensar en eso y vivir buscando ser cada día mejor. Si te bajaron por alguna maldad, resentimiento, envidia o falacia, ya el karma se encargará, más allá de la justicia.
En nuestro país, la desinformación es el ‘pan nuestro’ de algunos. Afortunadamente, son una minoría, pero suelen ser los que más hacen ruido. En lugar de simplemente escuchar sin juzgar, como en el famoso jueguito de TikTok, aquí parece que seguimos otra lógica: escuchamos, juzgamos, sentenciamos y, recién después, preguntamos si lo que creemos es cierto o no. Justamente de eso estamos hablando en esta nota

-Tenemos información de que diferentes actores políticos están hablando sobre tu aceptación social. ¿Qué opinas al respecto?
– La verdad es que hace muchos años se habla de mi figura para el ambiente político; yo creo que los seres humanos somos políticos por naturaleza. Desde que tengo uso de razón, trabajé en distintas asociaciones, gremios o como representante de sectores. Nunca dije que no a la política; es más, la hago todos los días sin la necesidad de tener cargos. Creo más en el poder de la persona que en el poder del cargo. Muchas veces vemos cargos ocupados por personas sin la capacidad adecuada; el que no tiene el cargo, pero está por debajo, muchas veces lidera visiblemente mejor el lugar donde está. Eso nosotros los seres humanos lo sentimos. El popular hablá con mengano; él es el que manda, cuando en realidad lo que decimos es que él es el articulador que soluciona, gestiona. Genera mucho recelo, pero se da en muchos lugares. Lastimosamente, al que no le da el cuero y no se luce, busca con resentimiento apagar el brillo del que realmente está ahí para eso.
-¿Sabías que hay ya encuestas preparadas donde figura tu nombre como posible candidato a las municipales y también a las nacionales?
– La verdad que no estaba al tanto, pero así como había mencionado, hace bastante tiempo que generalmente mi nombre está en el tablero. Tenemos un muy buen relacionamiento con los distintos sectores, ya sean políticos, empresariales, sociales y académicos. Quiero ver esas encuestas, ¡capaz, nunca se sabe!
-¿Te interesa la política?
– Más que la política solamente, creo que me apasiona la ciencia política, como ciencia social abocada al estudio y análisis de las relaciones de poder. Creo que siempre es importante estar al tanto de lo que pasa, porque pasa y qué podría llegar a pasar. La información nos permite muchas veces anticiparnos a hechos a nuestro favor y, en nuestro país, para tomar decisiones económicas, siempre es importante mirar el tablero.
-Vimos una campaña mediática ya trabajada en redes en contra de tu perfil. Es un indicador político fuerte de que molestás. ¿Sabías?
– Creo que hay gente que le tiene mucho miedo a la competencia sana por un lado; por otro, creo que también, y me culpo como mayor de edad, la corta visión que tenemos de analizar mejor el proceso de lectura comprensiva de las instituciones educativas que nos forman. Acordate de que tenemos un porcentaje gigantesco que no comprende lo que lee, entonces, ¿cómo le podemos pedir a esas personas que analicen lo que dicen en base a lo que ven o escuchan?
Lo importante, siempre digo, es estar con la conciencia tranquila. Siempre actué de la mejor manera posible con todos; creo en la competencia sana, donde el guapo es guapo en igualdad de condiciones, pero no guapo con trampa; ese no califica.
No me consta de manera directa o mejor dicho, porque sé que fulano trabaja en contra, pero sé que hay mucha gente que tiene pocas oportunidades y cuando viene alguien que no estaba en su radar y le puede sacar esa oportunidad por la cual esperó toda su vida, hace hasta lo imposible para evitar esa competencia. No me saca el sueño, creo que nada; en mis pocos años, ya tuve todo, ya perdí todo y de a poco vengo haciendo nuevamente camino. Si Dios está contigo, ¿quién contra ti?

-¿Qué respondes al ataque de ciertos perfiles sobre tu estadía en la Secretaría Nacional de Deportes?
– Sinceramente, es un tema ya olvidado para mí; fue una hermosa etapa de mi vida donde tuve una vez más, pero desde otro lugar, poder hacer algo por mi país.
Pero al punto, cuando uno quiere hacer bien las cosas, se encuentra con poderes a veces superiores a los que conoce y es ahí cuando te enseñan que puedes querer ser bueno, pero solo vos no podés; necesitas un equipo que realmente también quiera.
En la SND hicimos hitos que hasta hoy no pueden ser alcanzados y hablo de hicimos porque me acompañó un plantel de personas con mucho dinamismo.

-Algunos mencionan que tu salida se dio por un caso de corrupción con una licitación. ¿Es así?
– Mirá, toda mi vida trabajé por la transparencia, por el mejoramiento de la gestión pública, por el desarrollo de políticas públicas que promuevan mejores condiciones de vida para los paraguayos. ¿Te parece que todo lo que hice con anterioridad cambiaría de la noche a la mañana? La verdad es que es una historia mal contada, con intenciones de probablemente sacarle del escenario a una persona que no jugaba con las reglas del sistema. Generar un rumor en Paraguay es algo sencillo; yo digo algo de vos y ya está, no hace falta nada más. Sócrates tiene algo interesante desde el concepto de la filosofía sobre eso, los tres filtros de la verdad. Jamás lo aplicamos, porque no llegamos luego a estudiar filosofía en los colegios y el porcentaje que llega a la universidad es mínimo; sobre eso, más mínimo, valga la redundancia, las facultades que tienen la materia de Filosofía.
En resumen de palabras, para no darle demasiada importancia al tema, porque sinceramente para mí no se lo merece, fue así: Un día alguien dice: ‘Ey, hay corrupción en un llamado, el capo máximo ahí es Rorro, él fue, la empresa es de su familia’. ¿Qué es lo primero que te viene a la cabeza? En un escenario serio es, a ver, señor, ¿usted formuló una denuncia o solicitó una investigación al respecto para acusar a una persona de esa manera como una verdad absoluta?
La segunda parte es: Hola, medios, les cuento que pasa esto a modo de chisme; pónganle el título que más pueda vender y veamos esto como verdad absoluta.
La tercera parte es la persona implicada. Primero, mi ingreso a la función pública se dio a través de un cargo de confianza; si alguien pone en jaque la confianza de esa persona y le perjudica a la misma, por una cuestión de respeto a la investidura de la persona hay que dar un paso al costado para no dañar el trabajo que es el objetivo principal del grupo. Segundo, mis fuentes de financiamiento personal nunca fueron del sector público. Tercero, tengo una familia atrás que no está acostumbrada a escuchar cuestiones negativas y, por último, ¿qué beneficio tiene quedarme? La presunción de inocencia y el debido proceso son algo que prima en mi esencia de abogado; yo no juzgo hasta que realmente haya entendido las dos campanas y analizado todas las pruebas. Pero reitero, ¿cuántos hacemos esto? ¿Cuántos vemos que otros intereses hay en juego? ¿Qué objetividad hay en una acusación y qué interés tiene una persona que no pertenece a ese mundo de iniciar una pelea por algo que no le beneficia económicamente ni personalmente, ya que era realmente un altruismo personal hacia mi país?
Analizando todos esos elementos, hice lo que consideré pertinente: presenté una carta de renuncia a la persona que me había dado la confianza, pidiendo que, para resguardar mi buen nombre y reputación a través de un pedido mío, realmente se abra una investigación en todos los ámbitos que se puedan para analizar si existió un beneficio patrimonial para mí, un hecho de corrupción o algo parecido.
El siguiente paso fue esperar el proceso de la investigación, que tuvo resultados un 11 de marzo de 2020, 4 días después del primer caso de Covid en Paraguay y un día después del cierre del país por las medidas sanitarias. ¿A quién, por ejemplo, le podría interesar qué pasó con Rorro en esos días? A nadie, salvo a mí, literal. Bueh. Tiempos después, para hacerla corta, estamos hoy viendo cómo un titular de diario puede sencillamente manchar una trayectoria personal. También vemos como algunas personas, en su minoría, creen que el conocimiento de Google es investigación y, sobre todo, el creer en todo lo que leen, que realmente es un gran problema a futuro para esa propia persona, como para su entorno. Imagínense qué tipo de decisiones puede tomar, con el nivel intelectual que tiene al momento de generar su análisis de situación, si sus fuentes realmente no son confiables y las mismas no tienen un sustento objetivo. Es realmente un peligro para la república.
Le sumo a todo esto el documento que te hago llegar de la Secretaría Nacional Anticorrupción, donde menciona que nunca existió nada, ni siquiera una denuncia, ni pedido de informe, salvo el mío.

-¿Qué les dirías a las personas que opinan sobre tu persona de manera negativa?
– Hay un dicho que dice que el perro solo le ladra a las personas que no conoce. Le diría que primero esa forma de ser de persona no te lleva lejos. La maldad, la envidia, el resentimiento o la intención de perjudicar a otro no son un buen camino. Por otro lado, le diría que probablemente, si la persona es así, su entorno aplicará las mismas leyes con ella.
Por último, uno siempre es amo de su silencio y esclavo de lo que dice. Por ende, hay que aprender a hablar con conocimiento de causa, capaz de que la próxima persona de la que hablen sea de vos o de algún familiar. Por ende, uno nunca sabe por qué batallas está pasando el otro. Así que intentemos brillar juntos de manera competitiva, en la cancha, no tipo recurso’i.

-¿Pensas en tomar acciones legales por difamación y calumnia?
– La verdad es que es un delito contra el honor de las personas. Cuesta construir una reputación y que venga alguien que por a veces incapacidad personal quiera dañar tu nombre, molesta. Tenemos en la oficina un equipo jurídico de primer nivel; es importante siempre saber que cada acción tiene una reacción y, por sobre todo, una consecuencia. Creo que en este caso voy a aprovechar el espacio para explicar qué significa, así aclaro dudas de personas que capaz no sepan qué es. En la calumnia se atribuye falsamente un delito, tipo atribuirle a alguien ser corrupto, ladrón, etc.
En la difamación, se busca dañar la reputación con información falsa, hay terceros a quienes se hace saber, existe la difusión como elemento central.
-¿Cómo ves a la gente en general con respecto a vos?
– Le veo bien. A lo largo de mi corta vida he tenido la suerte de recorrer el país en innumerables ocasiones, así como varios países del mundo. Hoy sigo en contacto con muchísimas de las personas que conocí en cada lugar; son los primeros en tirarme buena energía siempre.
Por otro lado, a través de las redes hoy estoy en contacto con muchísimas personas que no conozco de manera personal, pero que me tiran la mejor de las ondas siempre. Imagínate que tenemos más de 40.000 mensajes al inbox, de los cuales ni el 0,01% es de gente negativa. El cariño de la sociedad hacia mí no tiene precio y no tengo sinceramente forma de agradecer. El hecho de estar justamente respondiéndote estas preguntas que para mí no son importantes es para la gente que recién me está conociendo y los cuales me mandan buena energía siempre. Para decirles que este mundo es de las personas que buscan brillar, que buscan repartir alegrías, que quieren sobresalir sin dañar a otros. Yo quiero ser uno de ellos y creo que, evidentemente, somos muchos, ¡a hacer de esto una moda!
-Te agradecemos por tu tiempo; sabemos que no te gusta hablar de cosas negativas, pero es importante para muchos conocer más sobre lo que se dice.



